La guerra de Irán y el reto de salir 'airoso': las opciones de EEUU y el régimen de los ayatolás para venderse como los ganadores
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La factura de la guerra en Irán puede ser muy elevada para Donald Trump no solo por el coste económico de un presupuesto militar desbordado y la previsible crisis energética. La Inteligencia estadounidense ya le ha dado la peor de las noticias en cuanto a la posibilidad de un cambio de régimen.
Por más que lo repita Trump, la aventura en Irán no está siendo un paseo militar. Para un presidente que hizo bandera del aislacionismo, el costo en imagen ya en estas dos semanas de guerra también puede salirle caro.
Para Irán "resistir es ganar"
Miguel Ángel Benedicto, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, recuerda que en noviembre se celebran las elecciones de medio mandato donde podría sufrir un castigo en las urnas. Mientras, el régimen iraní, en cambio, agita el nacionalismo para aglutinar apoyos en un pueblo orgulloso de su tierra, un país milenario, bajo la amenaza exterior que, en el caso de Israel, busca su balcanización.
Ángel Losada, exembajador de España en Irán, incide en que la baza del régimen es erigirse como el “garante de la de la unidad del país. Así que morirán matando”. La incógnita es, ante un escenario de enquistamiento, cómo podrían ambas partes salvar la cara para venderse como ganadores. Losada apunta que para Irán “resistir es ganar”.
Benedicto cree que el presidente estadounidense podría “vender” como un triunfo la destrucción de los arsenales nucleares o incluso compensar un posible fiasco en Irán con la inminente caída del castrismo en Cuba. Si Teherán no cae, a Trump siempre le quedará La Habana.