El jefe del Estado Mayor de EEUU ya alertó a Trump sobre el avispero del Estrecho de Ormuz

Donald Trump sabía que si atacaba era probable que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz.
Los líderes europeos rechazan la petición de Trump de liberar el estrecho de Ormuz: "Esta no es mi guerra"
Donald Trump sabía que si atacaba era probable que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz. Se lo advirtió el jefe del estado mayor, Dan Caine, pero el presidente de Estados Unidos siguió adelante con sus planes, informa Mamen Sala.
Caine advirtió que los ataques contra Irán podrían ser arriesgados y podrían arrastrar a Estados Unidos a un conflicto prolongado, que podría cerrar Ormuz en represalia afectando a la economía mundial . El propio Trump reconoce ahora en un alarde de visionario suicida, que sabía que Ormuz era el gran riesgo del ataque a Irán. Y que podía disparar el petróleo y la inflación, su gran obsesión doméstica. Tarde.
El presidente siempre creyó que Irán no resistitía el órdago. Asío se lo comunicó a su equipo de la Casa Blanca ante las alertas. Él pensaba que Teherán probablemente capitularía antes de cerrar el Estrecho, la ruta marítima más vital del mundo. Se equivocó. Y ahora pide ayuda a sus aliados en una guerra que él inicio sin contar con nadie salvo con Israel, que sigue aprovechando el acoso a Irán para bombardear Líbano, otro de sus objetivos.
Y Trump pide ayuda después de haber ninguneado y ridiculizado a sus socios europeos. No solo España. La tensión que provocó a Dinamarca y a Groenlandia, y que solo pasó con las maniobras de varios países en la isla se cerró no se olvida. Trump se permitió el lujo de avergonzar al primer ministro británico diciendo que no era precisamente Churchill o reírse del acento francés de Macron. A China, le intentó poner aranceles desorbitados en otro de sus órdagos.
Es lo que tiene hacer político de órdago en órdago, de amenaza en amenaza. No todos los rivales dan un paso atrás. No lo ha hecho Irán, que aprovecha los puntos débiles de una operación que parece poco pensada a largo plazo y un avispero se mire por donde se mire. Y todo con unas elecciones a la vuelta de la esquina que pueden suponer una presión adicional para un Trump, que como todos los políticos, populistas o no, miran las encuestas y no quieren perder poder.
Así que ahora toca demostrar a los suyos que necesita apoyos, pero no tanto. Y en otra vuelta de tuerca, el presidente de EEUU dice que algunos países le han dicho que sí apoyan patrullar los buques que pasen por el Estrecho, aunque no quiere decir sus nombres. Apunta a Francia a la que le da un ocho. Macron, en efecto, está dispuesto a liderar una misión internacional en Ormuz,. pero ha dejado claro que cuando acaben los ataques, algo que Trump omite a propósito al lanzar su mensaje.
Así que vista la reacción de los aliados a su petición de ayuda, Trump dice ahora que "no necesitamos a nadie, somos el país más poderoso del mundo, pero a veces pido cosas no porque las necesite sino para ver cómo reaccionan los demás", insistiendo en que la OTAN es EEUU , y que Putin le teme a su país, y no a Europa. No le falta razón, pero la realidad es la que es. El avispero de Ormuz sigue ahí y Europa, zarandeada por Trump a diario no quiere mezclarse en un conflicto para el que nadie la llamó. Trump deberá ganar esta guerra con sus armas.
