Los líderes europeos rechazan la petición de Trump de liberar el estrecho de Ormuz: "Esta no es mi guerra"

Desde la Unión Europea, los ministros coinciden en una misma respuesta a Donald Trump: rechazan su misión en el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz, un punto clave en la guerra entre EEUU e Irán: Trump pide apoyo militar para proteger el tráfico marítimo
Los ministros de Exteriores europeos han rechazado todas las fórmulas de formar una misión que proteja el estrecho de Ormuz. Lo han hecho argumentando que no quieren implicarse activamente en el conflicto de Irán, una decisión que no será bien recibida por el presidente estadounidense Donald Trump.
La Unión Europea y todos sus miembros siguen apostando por la vía diplomática para poder llegar al fin de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Lejos de aceptar las propuestas de Trump, los líderes europeos siguen rechazando la idea de proteger el estrecho con el argumento de "esta no es mi guerra".
Todos los ministros han coincidido en la misma idea: no quieren asumir ningún riesgo en un conflicto que Estados Unidos ha iniciado de manera unilateral, sin consultar a sus socios. Además, han confirmado que ninguno de ellos saben los objetivos o la finalidad de la Administración Trump.
Sin duda, Trump tiene un objetivo a corto plazo: 'Misión Ormuz'. Con ella trata de reunir los máximos buques de guerra posibles para escoltar petroleros dragaminas para limpiar las aguas de drones y misiles con sistemas de defensa aérea. Trata de evitar los ataques de iraníes a barcos que se encuentran en el estrecho y que son una gran pérdida económica.
La respuesta de los diferentes países
Por este estrecho se vierte el 20% del crudo mundial, por lo que Trump trata de liberar el paso a toda costa. Hizo una petición a los países que ahora dicen que cuando inició la guerra el presidente de Estados Unidos no tuvo en cuenta. Unos países que ahora sufren las consecuencias de esta guerra.
Aunque del consumo total de petróleo, Estados Unidos solo obtiene el 10% del crudo del golfo, sabe que la falta de suministros para el resto de los países, puede tener consecuencias directas en sus relaciones internacionales. Por eso, tampoco cuenta con el apoyo de China, ni de Japón, países que sí perciben mucho más porcentaje de petróleo.
Estos países responden de la misma manera que la Unión Europea, dirigiéndose hacia Donald Trump y afirmando que no quieren implicarse en la guerra. Los aliados de la OTAN rechazan su propuesta, Reino Unido pide que clarifique objetivos, mientras que Macron hace el intento de reactivar una misión puramente defensiva.