Trump minimiza el impacto económico de la guerra en Irán mientras el petróleo y el gas se disparan: "Pensé que los números serían peores"
El presidente de EE.UU. asegura que la subida del petróleo “podría haber sido peor” tras la ofensiva en Irán
Donald Trump amenaza a Irán con destruir su mayor complejo energético, de South Pars, con "una potencia sin precedentes"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha restado importancia este jueves a la subida del precio del petróleo y el gas por la escalada del conflicto en Irán, que ya se extiende a toda la región del Golfo, afirmando que esperaba que “los números serían peores”.
“Pensé que los números serían peores. Pensé que subirían más de lo que lo hicieron. Pero estamos haciendo esta incursión y, cuando termine, tendremos un mundo mucho más seguro”, ha asegurado el líder estadounidense desde el Despacho Oval, antes de reunirse con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
En este sentido, ha reconocido que la economía estadounidense “era excelente” antes de la guerra en Irán, con precios del petróleo “muy bajos”. “Todo era fantástico”, ha afirmado, justificando la intervención militar.
Justificación de la ofensiva
Trump ha explicado que era consciente de que los precios del crudo se dispararían tras la ofensiva, pero ha insistido en que el escenario podría haber sido “mucho peor”, por lo que ha minimizado las consecuencias.
“Si hacemos esto, los precios del petróleo subirán, la economía bajará un poco. Pensé que sería peor, mucho peor”, ha señalado, adelantando además que la guerra “se va a acabar bastante pronto”.
Fuerte subida de petróleo y gas
Pese a sus declaraciones, los mercados han reaccionado con fuerza. El petróleo Brent, referencia en Europa, se disparaba más de un 6%, superando los 114 dólares, muy por encima de los 72 dólares previos al ataque.
En paralelo, el gas en el mercado TTF holandés subía más de un 23%, hasta los 67,3 euros por megavatio/hora.
La subida de precios se produce tras los ataques a infraestructuras energéticas en el marco del conflicto. Irán ha atacado un complejo de gas natural licuado en Ras Lafan (Qatar), después de que Israel bombardeara el campo de gas South Pars, uno de los más importantes del mundo.