Las plantas de gas, en la diana de la guerra en Oriente Medio: Israel ataca la mayor instalación energética iraní y Teherán golpea una planta en Catar
Irán advierte de las consecuencias de atacar instalaciones energéticas
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La guerra contra Irán se ha convertido en la guerra de la energía. El conflicto escala sin percibirse el final. De los bloqueos al paso del petróleo por el Estrecho de Ormuz pasamos ahora a los ataques a instalaciones gasísticas. Israel ha bombardeado, este jueves, el yacimiento de gas más grande del mundo, el South Pars, en territorio iraní. La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar y poco después lanzaba una lluvia de misiles sobre una instalación de gas natural licuado en Catar.
El objetivo de Israel ha sido golpear el corazón de la producción de energía iraní. South Par es un yacimiento de unos 10.000 kilómetros cuadrados. Este reservorio de gas natural lo comparte Irán con Catar y está situado en las profundidades del golfo Pérsico, aunque el Ejército israelí solo atacó la parte iraní, provocando una peligrosa respuesta de Teherán.
La refinería de Ras Laffan, es el núcleo de la industria de gas natural licuado de Catar y una de las mayores del mundo. Las autoridades qataríes informaron que el fuego causó “graves daños” en la planta, aunque no se reportaron víctimas hasta el momento. Emiratos Árabes Unidos también fue blanco de ataques. Un dron fue interceptado en la gobernación de Al-Kharj cuando intentaba alcanzar un depósito de combustible utilizado para abastecer aviones estadounidenses, según fuentes oficiales.
Irán advierte de las consecuencias de atacar instalaciones energéticas
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha advertido de que las ofensivas contra el sector energético de su país tendrían “consecuencias incontrolables” y que la escalada militar podría afectar a toda la región y al mundo.
“Este tipo de acciones agresivas no supondrán ningún beneficio para el enemigo sionista estadounidense ni para sus aliados; al contrario, no harán más que agravar la situación y podrían desencadenar consecuencias incontrolables que acabarían afectando a todo el mundo”, amenazó el mandatario.
La Guardia Revolucionaria ha advertido con ataques a instalaciones en Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar y Arabia Saudí por considerarlas "objetivos legítimos", tal y como hizo en el complejo de Ras Lafan. El régimen de los ayatolá ha llamado a evacuar otras cinco instalaciones energéticas en diferentes países de Oriente Medio, en una clara advertencia de lo que se avecina si Israel ataca sus centros neurálgicos energéticos.