Trump, el amante de los regalos, incluso de enemigos a los que desprecia

Trump, el amante de los regalos, incluso de enemigos a los que desprecia. Telecinco
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“Nos hicieron un regalo, y el regalo llegó hoy. Era un regalo muy importante, de un valor incalculable, y no les voy a decir qué es, pero era un premio muy significativo". Donald Trump lanzó este titular a los periodistas respecto a Irán conocedor de que estos investigarían de qué se trataba. Una manera, como otra cualquiera, de tenerlos ocupados. Ya se sabe que no son santos de la de devoción del presidente. Además de ironizar sobre un posible caballo de Troya, algunos, como el cómico Jimmy Kimmel se burlaba sobre quién se atreverá a manipularlo.¿Espera una medalla al mayor enemigo?

El obsequio está relacionado "con el petróleo y el gas", dijo, y especificó que refiere al "flujo de crudo, con el estrecho", aludiendo expresamente al canal marítimo situado en el golfo Pérsico y considerado vital para el comercio energético mundial.

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Trump afirmó que este gesto por parte de Irán indicaba que su administración está "tratando con las personas adecuadas". El presidente puntualizó: "Son los únicos que podrían haberlo hecho", y añadió que esto representa la prueba de un “cambio de régimen” en Irán. Al respecto, insistió: "Realmente estamos ante un cambio de régimen. Es un cambio de régimen, porque los líderes son muy diferentes a los que teníamos al principio y que fueron los que crearon todos esos problemas". Trump vinculó así el comportamiento actual de Irán con un giro en la estructura de poder interna del país persa. El mismo país que ya ha dicho que no a su plan de 15 puntos de paz. Veremos ahora qué comenta el presidente de EEUU.

Lo que sí sabemos de su narcisa personalidad es que es un entusiasta de los regalos. Si es cuestión de dinero, Qatar batió todos los records, entregando un avión de lujo de 360 millones de euros al mandatario republicano. Presidentes y primeros ministros compiten por mostrar hasta donde llega su lealtad con Trump. Regalar algo que un hombre tan rico no se pueda comprar. Algo como el premio FiFa de la Paz de su amigo Giani Infantino ante la imposiblidad de atesorar el Premio Nobel. El propio Trump se impuso la medalla en una ceremonia de halagos a su medida. Y con todo, finalmente consiguió el botín más preciado. Maria Corina Machado le cedió su Nobel de la Paz antes de que la despachara sin mayor cortesía por una puerta secundaria de la CasaBlanca. Será por regalos.