La Casa Blanca muestra las armas que llevaba Cole Allen para asesinar a Donald Trump: un fusil, una pistola y un cuchillo

El profesor de 31 años detenido se jactó de haberse 'colado' en el hotel del evento con facilidad. video Informativos Telecinco
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El profesor de 31 años que intentó matar a Donald Trump el pasado sábado había logrado entrar en el salón del evento con varias armas. La Casa Blanca ha mostrado el fusil, la pistola, un cargador y un cuchillo que Cole Allen llevaba en una mochila y con la que accedió con facilidad al lugar donde el presidente de Estados Unidos compartía cena con más de 2.000 corresponsales de todo el mundo.

El informático, que dejó un manifiesto en el que asume que "no querrá perdón" por sus actos, podría pasar el resto de su vida en prisión. Así lo ha hecho saber la Fiscalía de Estados Unidos, que ha acusado formalmente a Allen  de tres delitos, entre ellos el intento de asesinato al mandatario.  Además, el profesor californiano ha sido acusado también de tranporte de armas entre estados y del uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento. En caso de que sea declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua.

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La Fiscal del Estado de Washington, Jeanne Pirro no descarta, por el contrario lo ve muy probable que haya "cargos adicionales conforme avance la investigación" y ha subrayado: "No os equivoquéis, esto ha sido un intento de asesinato al presidente de los Estados Unidos".

El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, por su parte, no ha sido concluyente sobre los cargos que se le imputarán a Cole Allen: "Todavía está por verse" si se presentarán más cargos contra el sospechoso que podría ser acusado "sin duda" de intento de asesinato dependiendo de las pruebas.

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La Seguridad en entredicho: el tercer atentado que sufre Donald Trump en su mandato

El ataque de este sábado contra Donald Trump es el tercer intento de magnicidio que enfrenta el republicano en los dos últimos años, que coincide con una caída de su popularidad entre sus votantes e incluso dentro de las filas de su propio partido, principalmente por la gestión de la guerra en Irán, así como por escándalos como el de la antigua relación del presidente con Epstein.

Este tercer atentado vuelve a poner en el foco de las críticas los posibles fallos en la seguridad, así como el aumento de la polarización y la violencia política . Los medios criticaron que el Gobierno estadounidense no implementara el máximo nivel de seguridad para la cena del sábado, a pesar de la presencia del presidente y de la mayoría de la cúpula del Gobierno.