El túnel subterráneo por dónde quieren rescatar a Hernán: asegurado con vigas de madera y bajo 140 toneladas de escombros
Los rescatistas cavan un túnel y cada vez que avanzan un metro, lo apuntalan con vigas de madera
Venezuela, en vilo por el rescate de Hernán, símbolo de supervivencia tras los terremotos: hay esperanza y ya pueden tocar sus manos, pero "el resultado aún es incierto"
Al menos 100 especialistas siguen trabajando en el rescate de Hernán Gil, el guardia de seguridad de 43 años que quedó atrapado en su garita tras el derrumbe de uno de los edificios durante la sucesión de terremotos en La Guaira, Venezuela. El pasado domingo su familia recibió la mejor de las noticias cuando los rescatistas portugueses encontraron al superviviente con vida.
El miércoles plantearon una nueva estrategia para intentar sacar a Hernán tras una semana encerrado en ese hueco en el que sigue sepultado. Debido a los continuos movimientos y a la fragilidad del edificio que se encuentra justo encima, los rescatistas han tenido que paralizar el rescate y evacuar la zona inmediatamente.
Con vidas y con agua, intentaron probar la estrategia con la que creían que finalmente iba a acabar un operativo que lleva al menos cuatro días intentando descifrar la manera exacta en la que pueden sacar a Hernán sin comprometer su vida y la de los profesionales.
Retiran piedras y arena mientras apuntalan con vigas de madera
Los bomberos han confirmado al equipo de Informativos Telecinco que continúan retirando piedras y arena para que el túnel que llevan excavando por debajo de la garita de Hernán, les lleve directamente a él. Y parece que está funcionando porque por fin han podido ser su rostro, según las imágenes publicadas por las autoridades chilenas.
Hernán está visiblemente desnutrido, se refleja el horror vivido durante tantos días en su rostro, de hecho lo que más ha llamado su atención es el derrame que sufre en uno de sus ojos, que ha quedado completamente cubierto se sangre. Uno de los especialistas ha confirmado que solo el proceso de poder darle un "sorbo de agua duró tres días".
Por qué cavan un túnel subterráneo
Muchos de los que trabajan en su rescate, no entienden como el habitáculo en el que ha quedado encajado puede soportar las 140 toneladas del edificio de ocho plantas que está sobre la cabeza de Hernán. Hasta ahora, todos los equipos estaban intentado acceder a él en línea recta, por la parte superior, pero al fallar todas y cada una de estas estrategias han ideado un nuevo plan: "acceder a través de un túnel subterráneo, excavando debajo del superviviente".
Cada ves que retiran materiales y excavan un metro más, tienen que ir apuntalándolo con vigas de madera para evitar un derrumbe, pero por ahora, parece la solución más segura y efectiva, aunque no la más rápida. Pero lo que tratan los rescatistas es que ninguno de ellos sufra daños, pero tampoco Hernán, que lleva sobreviviendo ocho días inmóvil en ese pequeño hueco.