Un controlador aéreo de Arizona evita el choque entre dos aviones con el mismo número de vuelo: "Podría haber sido un desastre"
Los primeros informes muestran que todo ocurrió debido a las condiciones meteorológicas adversas que había
Una de las aeronaves se dirigía al aeropuerto Phoenix Sky Harbor y la otra despegaba de allí
Un controlador aéreo de Phoenix, Arizona, evita el choque entre dos aviones de American Airlines que tenían el mismo número de vuelo: 2482. Ambos estaban compartiendo el mismo espacio aéreo cerca de la medianoche del viernes 14 de agosto, según informa 'Univision'. Los primeros informes muestran que todo ocurrió debido a las condiciones meteorológicas adversas que había.
Debido al mal tiempo retrasaron un vuelo que había salido de Chicago y la aerolínea usó una segunda aeronave para el trayecto de salida y cumplir con los horarios. Una de las aeronaves se dirigía al aeropuerto Phoenix Sky Harbor y la otra despegaba de allí. Según la información de Flightradar 24, ambas estaban en la misma frecuencia de comunicación.
“El control de tráfico aéreo detectó los indicativos de llamada idénticos y se aseguró de que las aeronaves mantuvieran la separación requerida”, explicó la Administración Federal de la Aviación (FAA) en un comunicado.
"Podría haber sido un desastre", asegura el controlador
La 'AP' destaca que la rápida actuación del controlador aéreo ayudó a mantener a las dos aeronaves separadas y a altitudes seguras. Gracias a esto, 205 pasajeros llegaron sanos y salvos a su destino. Y para conseguirlo, el controlador se refirió a los vuelos como "American 2482 en aproximación" y " American 2482 en salida".
Si los dos pilotos hubiesen creído que el controlador les indicaba volar a la misma altitud mientras se acercaban podrían haber colisionado. Cuando los dos aviones siguieron trayectorias seguras, el controlador reconoció que esto "nunca había pasado": "Llevo 25 años trabajando en el control del tráfico aéreo. Nunca había visto a dos aviones coincidir prácticamente con el mismo indicativo de llamada. Es algo increíble (…) Podría haber sido un desastre, pero me alegra que se haya resuelto”.
American Airlines destacó que había 122 pasajeros en el avión con destino a Phoenix y 173 en el que iba rumbo a Chicago. “La diligencia y el profesionalismo de los controladores aéreos y de nuestros pilotos garantizaron que siempre se mantuviera la separación reglamentaria y que el problema se identificara y resolviera. Ambos vuelos continuaron de forma segura y sin incidentes”, añadió la aerolínea. Los hechos están bajo investigación con la colaboración de la FAA y American Airlines.