¿A qué ha ido el director de la CIA a Moscú?

El avión militar de EEUU en el que viajaba el director de la CIA sobrevolando territorio ruso camino de Moscú. Informativos Telecinco
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El Kremlin confirmó este miércoles la visita sorpresa a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, pero afirmó que el funcionario estadounidense no fue recibido por el mandatario ruso, Vladimir Putin, mientras circulan rumores sobre un posible intercambio de prisioneros.

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El director de la CIA no se reunión con Vladimir Putin

Fue la web especializada Flight Radar la que disparó las especulaciones al informar de un misterioso avión militar estadounidense despegó de Riga y puso rumbo a Moscú. Las imágenes comenzaron a circular en redes y, poco después, llegó la confirmación.

El contexto es muy distinto al de entonces. Hace un año, Putin y Trump se reunían en Alaska, un encuentro que no logró poner fin a la guerra de Ucrania, pese a que Trump había prometido resolverla en 24 horas. Mientras tanto, Rusia sufre en torno a 30.000 bajas al mes y la inteligencia estadounidense ha detectado preparativos para una posible nueva movilización, algo que Moscú niega. El verano ha estado marcado además por incursiones de drones rusos en espacio aéreo de la OTAN y por episodios de posible sabotaje, como el registrado en el aeropuerto alemán de Leipzig.

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El Kremlin confirmó la visita sorpresa, aunque precisó que Ratcliffe no fue recibido por Vladímir Putin. El avión estadounidense permaneció en Moscú apenas unas horas y, aunque el portavoz del Kremlin reconoció el contacto, no reveló el contenido del encuentro.

Las hipótesis se multiplican. Algunos analistas creen que Ratcliffe pudo viajar para transmitir un mensaje de advertencia para no poner a prueba a la OTAN ni atacar objetivos británicos que suministran armamento a Ucrania. Otros medios occidentales vinculan la visita a los rumores sobre una nueva movilización rusa, mientras que canales de Telegram rusos apuntan a un posible intercambio de prisioneros.

Ratcliffe ha estado implicado en el pasado en operaciones de este tipo y su presencia en Moscú podría estar relacionada con la situación de Charles Zimmerman, un veterano de la Marina estadounidense condenado en enero a cinco años de cárcel por tenencia y tráfico ilegal de armas. Según la prensa, Zimmerman viajó a Rusia para conocer a una mujer con la que había hablado por internet y fue detenido cuando su yate atracó en Sochi con un rifle a bordo. Medios rusos aseguran que Putin habría firmado dos decretos secretos, uno de ellos posiblemente vinculado a un indulto.

Pero no es el único asunto sobre la mesa. La guerra en Ucrania, el conflicto con Irán —en un momento en que Washington busca sumar apoyos a su estrategia de presión económica sobre Teherán— o cualquier otra cuestión bilateral podrían justificar este poco habitual desplazamiento del máximo responsable del espionaje exterior estadounidense.