Muere Lazare, uno de los perros más viejo del mundo, a los 30 años de edad: "Dejas un vacío enorme"

Lazare, uno de los perros más viejo del mundo. rrss
  • Su fecha de nacimiento, el 4 de diciembre de 1995, había podido verificarse mediante documentación oficial y registros veterinarios

  • La extraordinaria edad de Lazare había convertido al animal en uno de los más longevos del mundo

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Lazare, el spaniel francés considerado uno de los perros más longevos del mundo, ha fallecido a los 30 años y cinco meses. La noticia la ha comunicado este viernes su dueña a través de la cuenta oficial de Instagram del animal, donde ha compartido un emotivo mensaje de despedida en el que relata los últimos días de vida del perro.

La extraordinaria edad de Lazare había convertido al animal en un caso muy poco habitual incluso entre los perros más longevos registrados. Su fecha de nacimiento, el 4 de diciembre de 1995, había podido verificarse mediante documentación oficial y registros veterinarios. Aunque en los últimos meses ya había perdido prácticamente la visión y el oído y necesitaba cuidados constantes, su familia asegura que mantenía un carácter cariñoso y una personalidad especialmente activa pese a su avanzada edad.

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El mensaje de despedida de su familia

"Mi pequeño Lazare. Decidiste emprender el vuelo en mis brazos la noche del 14 de mayo, para reunirte con tu dueño, quien te amó tanto y te cuidó todos estos años", comenzaban explicando.

"Nuestros caminos se cruzaron el 16 de abril, y llegaste a casa el 18 de abril. En tan solo un mes, transformaste nuestras vidas. Te amamos con todo nuestro corazón, te mimamos, te consentimos, te abrazamos…Intentamos darte el final de vida que todo animal merece: un hogar lleno de amor, ternura y nuestra presencia. Volver a casa sin ti fue desgarrador para toda nuestra familia", continúan.

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"Dejas un vacío enorme. Eras el bebé de nuestro pequeño abuelo, con tus dulces ojos, tu necesidad de mimos, tu curiosidad, tu cariñosa personalidad, y aún tan vivaz a pesar de tu avanzada edad. Estoy tan agradecida de haberte conocido, de haberte acogido y de haber estado contigo hasta el final. Y jamás me arrepentiré de haberte abierto nuestras puertas y nuestros corazones. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría mil veces, mi pequeño tesoro".

"Te queremos muchísimo. Dale un beso a tu dueño allá arriba de nuestra parte. Y algún día, nuestros caminos se volverán a cruzar. Te quiero, mi pequeño Lazare", concluyen.