La Justicia suspende el sacrificio del perro llegado en patera a Ibiza y aprueba el mantenerlo aislado bajo vigilancia veterinaria

El TSJ de Baleares paraliza cautelarmente el sacrificio de un cachorro llegado en patera desde Argelia
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La sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha suspendido de forma cautelar la orden de sacrificio de un perro llegado en patera a Ibiza, según ha informado este jueves el Ayuntamiento de Santa Eulària, institución que había solicitado esta medida.
El animal permanecerá bajo aislamiento y vigilancia veterinaria en las instalaciones de Natura Parc, en Mallorca, mientras se resuelve el procedimiento judicial impulsado por el consistorio.
El Ayuntamiento ha asegurado que continuará asumiendo los gastos derivados de la atención y cuidado del perro, que se encuentra en “perfectas condiciones”, según ha defendido en un comunicado.
Llegó en patera desde Argelia
El perro llegó a Ibiza el pasado 11 de diciembre en una patera procedente de Argelia que arribó a la playa de s’Estanyol, en el municipio de Santa Eulària.
La familia que viajaba con el animal fue trasladada a un centro de inclusión de Cruz Roja en Mallorca, mientras que el cachorro quedó bajo custodia del servicio municipal en las dependencias de la Fundació Natura Parc Ibiza.
El 16 de diciembre de 2025, la Dirección General de Salud Pública del Govern balear emitió una resolución ordenando el sacrificio del animal al proceder de un país con rabia endémica.
Sin embargo, el perro —un cachorro mestizo de caniche de unos tres meses de edad— no presentaba heridas de mordedura visibles ni síntomas compatibles con la rabia.
El Ayuntamiento recurrió la decisión
El Ayuntamiento de Santa Eulària presentó un recurso de alzada al considerar que la medida estaba “insuficientemente justificada”.
El consistorio defendió que, antes de ordenar el sacrificio, debían estudiarse otras alternativas, como el retorno del animal a su país de origen o mantenerlo en cuarentena.
Además, argumentó que, debido a la corta edad del cachorro, su pequeño tamaño y el hecho de convivir con una familia, la probabilidad de que fuera portador del virus era “muy baja”.
El auto judicial que suspende cautelarmente el sacrificio señala que, aunque la protección de la salud pública debe prevalecer, en este caso es posible compatibilizar ambos intereses.
El tribunal considera relevante que el perro se encuentra “perfectamente aislado, bajo vigilancia veterinaria y sometido a control sanitario permanente”, por lo que concluye que actualmente no supone un riesgo para la población.
