Polémica por la campaña de la DGT que culpa al peatón por usar el móvil: algunas asociaciones piden su retirada
La campaña alerta del uso del móvil al cruzar, pero genera críticas por responsabilizar al peatón
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La Dirección General de Tráfico vuelve a apostar por campañas de alto impacto para concienciar sobre los riesgos en la vía pública, pero su último mensaje ha generado un notable rechazo. En esta ocasión, la campaña pone el foco en los peatones que cruzan mirando el móvil, advirtiendo del peligro que supone la distracción tecnológica en pasos de cebra.
El móvil, una distracción cada vez más habitual
En los vídeos, se muestran situaciones cotidianas en las que los peatones reconocen su dependencia del móvil. “Noticias”, responde uno de ellos al ser preguntado qué mira mientras cruza. “Me habéis pillado un poco ahí… queremos todo el rato consumir cosas rápidas”, admite otro. También hay quien reconoce su uso constante: “Estoy todo el día con el móvil”, reflejando un hábito cada vez más extendido
El objetivo de la campaña es alertar del riesgo real que implica esta falta de atención. “Me llevo varios sustos al día, porque al final no vas focalizado en lo que tienes que ir”, señala un peatón, que reconoce la necesidad de corregir este comportamiento
Críticas por poner el foco en el peatón
Sin embargo, las críticas no han tardado en llegar. Asociaciones de peatones consideran que el enfoque es erróneo y cuestionan tanto el mensaje como el escenario elegido. “Un paso de cebra debería ser un santuario del peatón”, defienden, y añaden que “poner el foco en la víctima nos ha dejado perplejos”, interpretando que el mensaje traslada la responsabilidad al peatón en lugar de al conductor
En esta línea, reclaman que la concienciación debería dirigirse principalmente a quienes conducen. “El conductor debe percibir que está en un sitio donde puede ocasionar un daño”, subrayan, insistiendo en que el riesgo sigue siendo elevado
Y es que, más allá de la polémica, los datos reflejan un problema creciente. “El riesgo es real”, advierten algunos conductores, que reconocen haber estado a punto de atropellar a peatones distraídos. Una situación que provoca en torno a 200 víctimas al año y que se ve agravada por una tecnología que, como coinciden muchos, “nos emboba a todos”