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Viajar en tren en invierno: 5 rutas históricas para disfrutar del paisaje sin conducir ni pasar frío

Viajar en tren durante el invierno es una forma cómoda de descubrir paisajes nevados
Viajar en tren durante el invierno es una forma cómoda de descubrir paisajes nevados. Freepik
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MadridCuando las temperaturas bajan y las carreteras se cubren de escarcha, muchas veces lo que más apetece no es ponerse al volante, sino sentarse y disfrutar del viaje, pero no de cualquier manera: en tren. Este medio representa una de las maneras más cómodas, relajadas y placenteras de viajar: asientos calentitos, paisajes desde la ventanilla, posibilidad de levantarse sin prisas, caminar un poco, disfrutar de una comida tranquila. Todo ello sin tener que preocuparse por el tráfico.

En España y Europa, existen rutas históricas, algunos recorridos tienen décadas de tradición, y se recorren en trenes panorámicos o de lujo. En invierno se puede disfrutar de paisajes espectaculares, nostalgia, historias ferroviarias, comodidad y una dosis de descanso que no se consigue en un viaje en carretera. En este artículo, proponemos 5 rutas ideales para disfrutar del tren en invierno.

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Ruta del norte verde: Transcantábrico/ Costa Verde Express

San Sebastián-Santiago de Compostela

Viajar por el norte en invierno es una experiencia distinta: los paisajes se intensifican, el verse se vuelve mucho más profundo y el mar Cantábrico muestra su lado más salvaje. Los trenes turísticos que recorren la cornisa permiten disfrutar de este espectáculo desde un vagón cómodo y cálido, sin preocuparse por el tiempo o por la carretera.

El itinerario combina ciudades históricas, pueblos pesqueros, montañas húmedas y valles frondosos. El tren funciona como un pequeño hotel en movimiento, con salones panorámicos y paradas programadas para disfrutar de lugares emblemáticos. Se disfruta cada tramo del viaje: el sonido del mar, las chimeneas encendidas, los prados envueltos en niebla. Es una de las mejores maneras de conocer el norte en temporada fría.

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El Expreso de La Robla

Bilbao-León

Este tren recupera la esencia del ferrocarril clásico: madera, vagones con encanto y una ruta que atraviesa montañas, bosques y zonas rurales de gran historia El Expreso de La Robla ofrece un viaje de varios días por el norte y el centro del país, con un equilibrio perfecto entre nostalgia ferroviaria y las comodidades actuales.

En invierno, la ruta gana una atmósfera especial: picos nevados, valles silenciosos y pueblos que aparecen entre la niebla. El tren cuenta con salones amplios y cálidos donde es sencillo dejar el tiempo pasar mientras se disfruta del paisaje. A lo largo del recorrido se organizan visitas culturales y gastronómicas, lo que convierte el viaje en una experiencia completa y muy variada.

Bernina Express

Suiza-Italia

La travesía alpina del Bernina Express es uno de los viajes en tren más espectaculares del mundo, sobre todo en invierno. Fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. La ruta asciende a través de glaciares, túneles y viaductos imposibles, con paisajes nevados que parecen sacados de un cuento.

Los vagones panorámicos permiten deleitarse con cada detalle: ríos helados, bosques cubiertos de blanco, pequeñas aldeas alpinas y montañas que se elevan como paredes de hielo. El tren va avanzando a un ritmo que invita a relajarse, observar y desconectar. No hace falta planificar demasiado: simplemente hay que sentarse, dejar que el paisaje envuelva todo y se disfrute del invierno desde un entorno cálido y protegido. Es toda una experiencia para vivir la nieve sin tener que exponerse al frío extremo con todas las comodidades del ferrocarril suizo.

Glacier Express

Zermatt-St. Moritz (Suiza)

Es conocido como “el tren más lento del mundo”, el Glacier Express recorre algunos de los paisajes de montaña más impresionantes de Europa. Su ritmo pausado es parte del encanto: permite contemplar glaciares, gargantas profundas, puentes altísimos y pueblos alpinos cubiertos de nieve con toda la calma del mundo.

Los vagones panorámicos y climatizados son ideales para disfrutar del invierno de la manera más cómoda. En el trayecto se atraviesan más de 90 túneles y casi 300 puentes, lo que convierte el viaje en una obra maestra de la ingeniería vista desde primera fila. También se puede combinar con estancias en Zermatt o St. Moritz, dos localidades de montaña llenas de historia y buen ambiente invernal.

El Orient Express

Venecia-París-Londres

Esta es una de las rutas ferroviarias más célebres de la historia. Desde su inauguración en 1883, este tren se convirtió en el símbolo del glamour europeo: aristócratas, artistas, diplomáticos y viajeros cosmopolitas cruzaban el continente en sus lujosos vagones. Hoy, el trayecto se revive a través del Venice Simplon-Orient-Express, un tren restaurado con precisión histórica que ofrece un viaje de película entre Venecia, París y Londres.

En invierno, la experiencia es aún más impresionante: montañas nevadas, paisajes envueltos en niebla y ciudades iluminadas al anochecer. A bordo del tren, el tiempo parece pararse. El viaje combina gastronomía de alta cocina, servicio impecable, cabinas convertidas en suites y un ambiente que traslada a una novela de misterio. Esta ruta es toda una experiencia única. El sonido suave del tren, junto con los paisajes invernales del exterior, crean una atmósfera imposible de replicar en otro medio de transporte.