Lo sabemos, te congelas al entrar: trucos para calentar el coche más rápido (cuando fuera hace malo)

eltiempohoy.es 03/03/2018 09:18

Lo primero, despejar el hielo y la nieve de las lunas

Sabemos que es un incordio, pero lo prioritario es la seguridad. Si el parabrisas, las ventas y los retrovisores externos del auto tienen hielo o nieve, lo primero que debes hacer es despejarlo para que tengas buena visibilidad. Nada de usar los limpiaparabrisas en estos menesteres (ni agua caliente ni sal), no lograrás tu objetivo y terminarás estropeándolos. Utiliza una rasqueta plástica, si no tienes, seguro que hay alguna tarjeta o carnet antiguo que no te sirva.

Conectar la luneta eléctrica y encendido

Hay mucha gente que antes de eliminar el hielo del parabrisas, enciende el motor. Esta práctica tiene también muchos detractores, que aseguran que no es bueno para el motor estar en ralentí porque afecta a su rendimiento y daña el medio ambiente. La opción es encender el coche cuando estemos dentro, encender la luneta eléctrica y ponernos en marcha cuanto antes, porque el motor se calienta cuando conducimos.

Cuándo encender la calefacción

Una de las preguntas del millón. En los coches actuales, la calefacción se genera de la energía térmica provocada por la puesta en marcha del motor, pero su generador es en realidad la batería, encargada de mover el ventilador que introduce el aire en el interior del coche. Eso quiere decir que encender el coche y la calefacción ipso facto no tiene mucho sentido. Los conductos de ventilación tardarán unos minutos en trasladar el aire caliente, y estaremos dejando entrar chorros de aire frío en el interior, además de remover el ambiente gélido del interior. Unos minutos después de emprender tu camino enciende la calefacción.

Dónde dirigir el aire caliente

Es muy importante hacia donde dirijas la calefacción. Una buena opción es ponerla en dirección a los pies y al parabrisas, así estaremos contribuyendo a que nuestros pies, fundamentales en la conducción, entren en calor antes y evitaremos el empañamiento de nuestra luna delantera (debido a la humedad de saturación), clave para una conducción segura. Si el coche no cuenta con aire acondicionado o sistema de climatización (que haberlos haylos), las rejillas delanteras se deben orientar hacia el cristal a máxima potencia para quitar la condensación.

Nada de conducir con el abrigo ni guantes

Es un error muy habitual conducir con el abrigo puesto (incluso con guantes). Entramos en el habitáculo con un frío gélido y, con la impaciencia de no pillar el atasco de turno, quitarnos la ropa se nos antoja toda una contrariedad. Los especialistas en conducción nos lo recuerdan, por activa y por pasiva: manejar el auto con el abrigo puesto nos dará más calor, nos quitará movilidad y el cinturón de seguridad no nos ajustará como es debido. Puedes llevar una pequeña manta en el interior, que reposes sobre tus piernas para entrar en calor. Recuerda hacer lo mismo con los niños que van en sillitas, no es conveniente que lleven el abrigo puesto (tampoco el resto de pasajeros porque todos deben llevar el cinturón bien colocado). No está de más llevar algún tipo de cubridor calentito para cubrir a los peques y al resto del pasaje.

No te pases con el calor: alto riesgo de somnolencia

En este caso deberíamos aplicar la sabiduría popular: Más vale pecar por defecto que por exceso. Demasiado calor en el interior del coche puede provocar somnolencia, aumentar la sensación de fatiga y disminuir nuestra capacidad de reacción. Recuerda no poner muy alta la calefacción. Los expertos recomiendan una temperatura agradable, de unos 18-19 grados, porque solemos vestir ropas más gruesas.

Más complicado, en los eléctricos

Cada vez son más los usuarios que optan por los vehículos eléctricos, el futuro de la automoción. Sin embargo, el consumo de aire acondicionado y calefacción es uno de los hándicaps de estos modelos, debido a que el climatizador necesita de la energía generada por la batería de tracción, y ese consumo reduce su autonomía. Cada vez son más las compañías automovilísticas que incluyen una bomba de calor en su interior, y las marcas más punteras apuestan por la calefacción con infrarrojos, así que te animamos a que lo consultes cuando vayas a adquirir uno de estos vehículos.