Mario Salvador, psicólogo experto en trauma: “Curarnos pasa por integrar lo que un día ocultamos para sobrevivir”
Entrevista al psicólogo Mario Salvador sobre su libro ‘¿Quién soy?’ en el que explica en qué consiste el fenómeno de la disociación
La disociación es un recurso que tenemos los humanos para desconectarnos de nosotros mismos en un momento de trauma o mucho sufrimiento
Hablamos con este psicólogo sobre el trauma que, a pesar de que está debajo de la mayoría de los problemas psicológicos y enfermedades, “existe un gran desconocimiento de ello incluso dentro de la propia profesión de la psicología”
Madrid/Barcelona“¡Pero vamos a ver!…¿Para qué creéis que tenemos un cerebro sobre los hombros?” Recuerdo perfectamente aquella pregunta que de tanto en cuanto nos hacía una profesora en mis primeros años de la EGB.
“Para pensaaaaaar” respondía la clase a coro.
Pues va a ser que no. Va a ser que lo de pensar es un ‘extra’ en toda regla y que tenemos un cerebro sobre los hombros básicamente para sobrevivir. No dejan de sorprenderme los recursos que tiene disponibles nuestro sistema nervioso para facilitarnos la supervivencia. Uno de ellos es la disociación. Fíjense qué prodigio de la naturaleza esta capacidad que nos permite, en un momento de mucho sufrimiento, de sufrimiento insostenible, “entrar en un estado de adormecimiento y letargo, acompañado de la secreción de endorfinas que funcionan como anestésicos naturales para no percibir el dolor extremo e intolerable para la persona”. Así explica el psicólogo Mario Salvador este fenómeno de la disociación que, en un momento dado puede tener una función salvador, pero que sostenido en el tiempo puede ser letal. Letal porque implica una separación de aspectos de nuestra experiencia que normalmente han de estar integrados. La disociación extrema nos permite guardar ese recuerdo traumático en algún rincón oscuro de nuestra memoria y seguir viviendo ‘como si eso no hubiera ocurrido’. Pero la realidad es que ese suceso traumático ocurrió y ese dolor nunca desapareció; solo quedó almacenado en el cuerpo, esperando el momento de salir a la luz…porque “para sanar una herida hay que tocarla”, como dice Salvador.
Tal vez para mí lo más interesante de mi conversación con Mario Salvador fue explorar con él esta idea que plasma en su libro ¿Quién soy? (Serendipity 2022) de que, aunque no seamos conscientes de ello, el trauma emocional está presente en la mayoría de las disfunciones de la vida humana. Me inquieta esta idea de que hay trauma por todos lados: también en el aparentemente sencillo hecho de sentir que no somos aceptados por el grupo cuando somos niños o niñas. Lo que ocurre es que, como consecuencia de esta capacidad de disociación que tenemos, lo más probable es que ese trauma haya quedado escondido en algún rincón oscuro de nuestra memoria esperando el momento de hacerse oír.
Tenemos mucha investigación hoy en día que señala la correlación entre el trauma y la disfunción psicológica, pero también en la enfermedad en general (Mario Salvador, psicólogo)
Pregunta: ¿Podrías explicar de manera sencilla en qué consiste la disociación y por qué es un recurso que tenemos los seres humanos?
Respuesta: La disociación es, efectivamente, un recurso que nos ha permitido sobrevivir escondiendo aspectos de nosotros que son dañados por el entorno y desarrollando otros que son requeridos. El problema es que luego se ha convertido en un mecanismo de mantenimiento de manejo de nuestras emociones y un hábito. Y cuando somos mayores, adultos, seguimos funcionando de la misma manera porque nos hemos olvidado de volver a buscar aquel aspecto de nosotros o aquel dolor que hemos tenido que dejar atrás. El camino de curarnos pasará por volver a integrar, a recoger eso que algún día, para sobrevivir, tuvimos que ocultar y a veces olvidar.
P: Entonces, la disociación es un recurso porque nos permite enterrar situaciones traumáticas y seguir adelante. ¿El trauma está presente en casi todas las disfunciones de la vida humana?
R: Yo te diría que en todas, sí. El trauma está en la base de todas las disfunciones, pero hay un gran desconocimiento de este fenómeno incluso dentro de la propia profesión de la psicología, y por extensión de la psiquiatría, y por extensión a la medicina, y por extensión de la sociedad en general (…) Tenemos mucha investigación hoy en día que señala la correlación entre el trauma y la disfunción psicológica, pero también en la enfermedad en general.