Lo ha confirmado el conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat, Òscar Ordeig
Los peligros de la peste porcina: "La supervivencia del virus puede ser de meses, incluso años"
Ligero alivio dentro de la preocupación y la alerta por la peste porcina en España. Si ayer, miércoles 3 de noviembre, el inspector jefe de los Agentes Rurales de la Generalitat, Josep Antoni Mur, comunicaba el hallazgo de “una cincuentena” de animales muertos en la zona delimitada por el brote registrado en el entorno de Collserola, en Barcelona, hoy se ha confirmado que “la gran mayoría” de los jabalíes encontrados sin vida han dado negativo al contagio por peste porcina.
Hasta el momento, se desconocía si estaban contagiados o no y la elevada cifra de cadáveres hacía temer una rápida propagación de la enfermedad por la zona afectada, donde continúan los trabajos con más de 400 efectivos afanados en vigilar y perimetrar el lugar para que ningún patógeno salga del área, extendiendo así la peste porcina a otros rincones de la provincia catalana.
La mayoría de los jabalíes muertos no estaban contagiados de peste porcina
Específicamente, hoy ha sido el conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat, Òscar Ordeig, el que ha afirmado que "la gran mayoría" de los 50 jabalíes hallados muertos en la zona de Collserola, donde se han detectado los primero nueve casos confirmados de peste porcina africana (PPA) han dado resultado negativo en la enfermedad.
Además, en declaraciones en una entrevista en La 2 Cat de las que se hace eco Europa Press, ha asegurado estar "casi seguro" de que la peste porcina ha entrado por factor humano a través de la AP-7 u otra vía de comunicación.
"Lo sabremos en los próximos días; no ha entrado por un contagio de jabalí, sino que esto ha sido factor humano", ha asegurado.
En esa línea, de hecho, ha recordado que un posible brote de peste porcina ya se había advertido como riesgo de entrada en España, dado que, –según ha precisado–, en los países del este de Europa la enfermedad "es endémica y, por tanto, está descontrolada".

Batidas por tierra y aire para evitar la propagación de la peste porcina
Ante la situación, el objetivo primordial es evitar la expansión de la enfermedad a otros lugares, conteniendo el foco detectado en Collserola, tal como señalaba ya desde el principio de esta semana el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, tras reunirse con integrantes del sector porcino, donde la preocupación continúa, acuciada también por el impacto económico de la peste porcina, que ya ha provocado más de un centenar de bloqueos de certificados de exportación, siendo España uno de los principales exportadores de productos del cerdo.
Por todo ello, tratando de contener la propagación de la enfermedad, más de 400 efectivos, entre agentes rurales, policía, militares de la UME y otros cuerpos trabajan directamente sobre el terreno, donde peinan una zona de vigilancia de 6 kilómetros a la redonda, a partir del punto donde se detectaron las dos primeras infecciones, y en un perímetro de seguridad de 20 kilómetros.
Sobre esa área, los efectivos desplegados han hecho una prospección por cuadrículas de 300 metros cuadrados, asignadas cada una de ellas a una unidad, en una zona boscosa que está situada entre las autovías C-58, AP-7 y C-16.
Realizando batidas y peinando el lugar durante el día en busca de cadáveres para, después, extraer muestras biológicas de forma segura para su análisis, emplean incluso drones con visión nocturna y térmica con el objetivo de que nada se escape al control.

En el marco del protocolo previsto, también está la reducción de la población, para lo cual se atiende a las indicaciones de los técnicos de la Comisión Europea y del Ministerio de Agricultura desplazados también al lugar.
Allí, in situ, –y para contener a los animales en la zona perimetrada, minimizando el riesgo de que algún contagiado pueda expandir la enfermedad–, el dispositivo ha puesto en marcha también el uso de barreras químicas (repelentes) en pasos de fauna y, desde hace tres días, también físicas en pasos subterráneos (por debajo de las autovías), mientras que los Mossos controlan los puentes por encima de las carreteras.
A la espera de su evolución, la situación ya está teniendo también su impacto en el mercado.

