Respirar mal te está agotando: estas son las señales de alerta y los trucos para hacerlo bien
Al día respiramos de media unas 20.000 veces y en torno a un 10% de personas respiran de forma insana
La doctora Enders sostiene que a la hora de respirar correctamente es muy importante no hacerlo de forma estresada
“Un minuto sin respiración y nuestra demanda de oxígeno supera incluso a la sed que podemos sentir después de una caminata de varias horas. Hasta una persona completamente deshidratada que recibe al fin agua tendrá que dejar de beber en un momento dado para tomar aire. En la jerarquía del cuerpo, la respiración ocupa el primer puesto”.
Así lo defiende Giulia Enders, médica con formación en investigación microbiológica y experiencia clínica en Medicina Interna y Gastroenterología en ‘Tu cuerpo tiene las respuestas’ (Planeta), por cuya publicación nos ofrece una entrevista a Europa Press Salud Infosalus, en donde charlamos con ella sobre los pulmones, esos órganos a los que poco caso les hacemos, según reconoce, pero determinantes en nuestra vida.
Precisamente, destaca que al día respiramos de media unas 20.000 veces, y alerta de que, en torno a un 10% de personas respiran de forma insana, de forma inconsciente. ¿Cómo darnos cuenta?
Dice que si por la tarde estamos muy cansados, o presentamos con frecuencia los pies y las manos frías, o incluso algunas personas se sienten mareadas o con ansiedad, esto puede deberse a que han respirado demasiado rápido o profundo, algo habitual si padecemos estrés. “Cuando respiras así cambias el ph de tu sangre, se te tensan los músculos de la parte superior del cuerpo, y esto cuesta más energía, es ineficiente y puede hacer que estés cansado”, remarca esta experta.
Cómo respirar correctamente
Sostiene la doctora Enders que a la hora de respirar correctamente es muy importante no hacerlo de forma estresada, sino que debemos de vez en cuando a lo largo de nuestro día pararnos y poner atención en cómo respiramos. “No hay que hacerlo de forma obsesiva, sino, por ejemplo, cada vez que cogemos el teléfono para ver cómo está el mundo exterior. Ahí podemos fijarnos cómo respiramos, si están nuestros músculos tensos”, subraya.
Así, indica que debemos intentar respirar de forma más pausada, ya que así estamos protegiendo y ayudando a nuestro corazón: “Cuando expiras lentamente, el corazón se relaja un poco y el cerebro y los nervios, y un minuto de respiración lenta nos baja las hormonas del estrés. Hay estudios que demuestran que exhalar de forma más lenta reduce a lo largo de los meses las enfermedades relacionadas con el estrés”.
Las tres cosas que más dañan a nuestros pulmones
En este contexto, preguntamos a esta médica cuáles son los tres factores que más afectan y dañan a nuestros pulmones y lo tiene claro: el tabaco, la polución, y el mezclar muchos agentes de limpieza en las casas.
Reconoce que los pulmones, eso sí, tienen cierta capacidad para regenerarse, “aunque hasta cierto punto”, tal y como confiesa, recordando que incluso tienen células capaces de fagocitar las impurezas, unas células inmunitarias muy específicas, los ‘macrófagos pulmonares’: “Cuando respiras impurezas son detectadas por estas células específicas del sistema inmunitario y mueren estas células por cuidarnos. Pero algunas partículas son muy pequeñas y no pueden ser detectadas por los macrófagos pulmonares, llegando entonces estas sustancias nocivas a la sangre; por eso es importante ocuparse de la contaminación atmosférica”.