Francia avisa a las mujeres desde los 29 años y reabre el debate sobre congelar óvulos jóvenes: "La probabilidad de lograr un embarazo supera el 90%"
Cada vez más mujeres jóvenes congelan sus óvulos ante el retraso de la maternidad y la caída de la fertilidad con la edad
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Francia comenzará a enviar cartas a las mujeres a partir de los 29 años para recordarles que su reloj biológico tiene fecha de caducidad. La medida ha reabierto el debate en toda Europa sobre la maternidad tardía y sobre una realidad cada vez más evidente: la edad importa, y mucho, cuando se trata de fertilidad.
Borja Marqués, director médico del Institut Marqués afirma que en España, "la edad media para tener el primer hijo ya se sitúa en los 33 años, y no es raro encontrar cada vez más mujeres que se convierten en madres por primera vez después de los 40". Este retraso en la maternidad está teniendo una consecuencia directa: el aumento de mujeres que optan por congelar sus óvulos para preservar sus opciones de ser madres en el futuro.
Según datos de clínicas de reproducción asistida, la edad media de las mujeres que vitrifican sus óvulos ha bajado en los últimos años
Esto supone que han pasado de los 38 a los 35 años, un cambio que los especialistas consideran positivo, ya que la calidad de los óvulos disminuye de forma significativa con el paso del tiempo.Los expertos ven con buenos ojos la iniciativa francesa de promover la preservación de óvulos y esperma durante la juventud y creen que debería imitarse en nuestro país como una herramienta más para hacer frente al envejecimiento de la población. La clave, explican, está en hacerlo a tiempo.
Con 40 años, la tasa de éxito de fecundación se reduce aproximadamente al 6%, sin embargo, con 30 años y unos 15 óvulos vitrificados
Alfredo Guillén, subdirector médico de la clínica IVI en Madrid opina que se deberían de preservar la fertilidad, "la probabilidad de lograr un embarazo y tener un hijo o una hija en el futuro supera el 90%, una diferencia que convierte la edad en el factor decisivo". En el caso de los hombres, la situación es distinta, son todavía pocos los que acuden a estas clínicas para congelar su semen, a pesar de que la calidad espermática también puede verse afectada con los años.
Mientras tanto, la congelación de óvulos se consolida como una opción cada vez más habitual entre mujeres jóvenes que, conscientes de que el tiempo juega en su contra, deciden hoy para poder elegir mañana