Hito de la medicina en China: salvan a un paciente conectándole a un hígado de cerdo fuera de su cuerpo a modo de "puente" biológico
El órgano animal, modificado genéticamente, funcionó como un puente biológico durante 66 horas para lograr revertir un fallo hepático del paciente
El hito ha sido llevado a cabo por especialistas del Hospital de Xijing, en la ciudad de Xi’an, en China
Especialistas del Hospital de Xijing, en la ciudad de Xi’an, en China, han conseguido un nuevo e impresionante hito médico que no deja de dar la vuelta al mundo: salvar la vida de un paciente tras conectarlo a un hígado de cerdo fuera de su cuerpo para que, durante una complejísima maniobra, asumiese momentáneamente las funciones del hígado del paciente, concediéndole así tiempo tanto a él como a los sanitarios.
Gracias a ello, los médicos, que no dejaban de chequear los monitores ante la inquietud sobre la evolución y la gravedad del caso, consiguieron finalmente revertir un cuadro de insuficiencia hepática aguda en una insólita recuperación de gran valor también para la comunidad científica.
El paciente, salvado gracias a un hígado de cerdo modificado genéticamente
Para lograr este hito médico, los especialistas, a diferencia de lo que suele verse en los trasplantes convencionales, utilizaron un hígado de cerdo editado genéticamente que no se implantó en el paciente, sino que permaneció fuera, en una mesa auxiliar, conectado al sistema circulatorio mediante un circuito de tubos.
Ese complejo procedimiento, como recoge ElMundo, permitió que el hígado animal realizase las funciones vitales de desintoxicación y metabolismo que el órgano humano ya no podía realizar; algo que fue clave y tuvo un resultado vital.
Durante un periodo crítico de 66 horas, ese dispositivo utilizado a modo de ‘puente biológico’ con el paciente mantuvo el hígado porcino activo, y cumpliendo las funciones básicas del órgano filtró la sangre del paciente y ayudó a reducir sus niveles de toxinas.
Con ello, cada minuto y cada hora ganada eran claves para el paciente, que obtenía así más posibilidades de recibir un trasplante o de que su propio hígado se empezara a recuperar. Fue así, de hecho, como comprobaron que repentinamente sus niveles de toxinas empezaban a caer, con todos sus parámetros mejorando progresivamente: el paciente salía del fallo hepático.
La manipulación genética de órganos animales y sus aplicación en humanos
Según las autoridades sanitarias chinas, el órgano del cerdo modificado genéticamente demostró una eficacia sorprendente al generar aproximadamente un tercio de la bilis que produciría un hígado humano sano.
"Es la primera vez que un hígado porcino mantenido extracorpóreamente logra revertir una insuficiencia hepática aguda en un paciente humano", ha señalado la empresa biotecnológica china ClonOrgan, que fue la encargada de manipular seis genes del hígado porcino utilizado en el procedimiento con el propósito de aumentar la compatibilidad con el organismo humano.
Esta manipulación genética, han explicado, tiene como objetivo principal mejorar la coagulación sanguínea y minimizar las posibilidades de un rechazo hiperagudo; el obstáculo más complejo en el campo de los xenotrasplantes. Al mantener el órgano fuera del cuerpo, los médicos lograron una estabilización clínica con una necesidad mucho menor de fármacos inmunosupresores agresivos.
"El sistema funciona, en la práctica, como un puente: estabiliza al paciente mientras espera un trasplante humano o mientras su propio hígado se recupera. Este enfoque reduce el rechazo inmunitario, uno de los mayores escollos, porque el órgano no permanece dentro del cuerpo", ha dicho, en declaraciones de las que se hace eco El Mundo, He Xiaoshun, uno de los especialistas en el área y director de un conocido programa de trasplantes en Guagnzhou.
A este respecto, este último apunta que el método empleado permite comprender mejor la interacción entre órganos de distintas especies en condiciones reales, subrayando que el objetivo fundamental de estos ensayos no es aún reemplazar completamente órganos humanos, sino entender esa interacción para poder aprovecharla y salvar vidas, como en este caso insólito.
En ese contexto, China continúa acelerando en este tipo de investigaciones. En este caso, el cerdo ha sido nuevamente candidato ideal por su similitud fisiológica y su capacidad de reproducción rápida. Con resultados obtenidos hasta el 5 de febrero, los datos muestran que los indicadores bioquímicos del paciente se encuentran ya en niveles que están próximos a la normalidad.
No es la primera operación relacionada con trasplantes desde un cerdo a un humano
No es, de hecho, la primera vez que se realiza un ensayo entre órganos de cerdo y humano. Anteriormente, el mismo Hospital Xijing probó la viabilidad de un hígado porcino en un paciente con muerte cerebral durante diez días. Además, en 2025, se registró el caso de un paciente con cirrosis que sobrevivió casi seis meses tras un xenotrasplante hepático directo.
Concretamente, respecto a este último, fue un importante estudio liderado por la Universidad Médica de Anhui (China) y publicado en el 'Journal of Hepatology', por Elsevier, el que informó el año pasado sobre las conclusiones del primer xenotrasplante hepático auxiliar del mundo de un cerdo genéticamente modificado a un receptor humano vivo. El paciente, de 71 años, sobrevivió 171 días, lo que demuestra que los hígados porcinos modificados genéticamente pueden contribuir a funciones metabólicas y sintéticas clave en humanos, a la vez que pone de relieve las complicaciones que actualmente limitan los resultados a largo plazo.
En el caso reciente, del Hospital de Xijing, los especialistas inciden en que, a diferencia de los anteriores, el modelo extracorpóreo, es decir, el de ese ‘puente biológico’ que conecta el órgano animal desde fuera hasta el cuerpo del paciente, ofrece una alternativa menos invasiva y más segura para situaciones de emergencia donde la prioridad es la estabilización inmediata del enfermo.
Según la Organización Mundial de la Salud, miles de pacientes mueren cada año mientras esperan un trasplante de órganos debido a la escasez de órganos humanos. Tan solo en China, cientos de miles de personas sufren insuficiencia hepática cada año; sin embargo, solo unas 6.000 personas recibieron un trasplante de hígado en 2022. Este caso, insólito, ofrece otra nueva vía para combatir la situación como una medida temporal para las listas de espera e incluso para redefinir el tratamiento de la insuficiencia hepática terminal.