La fuerza de la madre del niño italiano al que trasplantaron un corazón quemado: "Mientras respire no lo abandono"

El niño, de poco más de dos años, lleva en coma inducido más de 58 días en un hospital de Nápoles.. Mediaset Infinity Italia
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Los expertos han decidido no trasplantar un nuevo órgano al pequeño Domenico, de dos años, que ya fue sometido a un primer trasplante con un corazón dañado. La noticia ha caído como una loza sobre Patrizia Mercolino, la madre del niño italiano, que saca fuerzas para asegurar que "mientras mi hijo respire y esté vivo, no lo abandonaré".

Los especialistas, llegados de diferentes hospitales de Italia, han analizado todas las variantes y han llegado a la conclusión que Domenico no sobreviviría a otra operación y solo se mantiene con vida gracias a una máquina que daña progresivamente sus órganos. Los especialistas fueron rotundos: "No hay margen para un segundo trasplante, el pequeño no sobreviviría".

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Tras esta decisión, la mujer con ese espíritu propio de una madre asegura: "No sé si buscaremos más opiniones". Ahora su cabeza está en otra parte y explicó que tendrá que "hablar con mi abogado y evaluaremos", aseguró este miércoles por la tarde, al final del que quizás ha sido el día más largo desde el 23 de diciembre, según Il Corriere della Sera, que ha seguido esta conmovedora historia.

Patrizia pasó el miércoles todo el día en el Hospital Monaldi de Nápoles, junto a su hijo Domenico. Lo miraba a través de una ventana, siempre acompañándolo esperando la decisión de la reunión de los expertos que la llevó a vivir una montaña rusa de emociones: en menos de 24 horas, la llevó de la esperanza a la decepción más absoluta. Primero cuando soñaba con la posibilidad de un segundo trasplante de corazón a la triste realidad del no...hasta la resignación.

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Domenico, el niño italiano "no es apto" para un segundo trasplante al niño

Patrizia pasó todo el día en el Hospital Monaldi de Nápoles, acompañada de su esposo, quien luego se unió a ella y permaneció con ella durante todo el día. Ambos, con fuerza, determinación y gran discreción, esperaron la decisión en los pasillos del hospital, mirando a su hijo a través de un cristal.

Todos permanecían en silencio, con la respiración en suspenso, esperando una decisión positiva sobre la idoneidad del niño para el trasplante. pero cuando llegó desafortunadamente fue negativo. Los especialistas fueron rotundos: "No hay margen para un segundo trasplante, el pequeño no sobreviviría".

Patrizia aceptó la decisión con lágrimas contenidas, abrazando a su esposo y horas después ya de noche, recibió una copia de los documentos y el informe en el que los médicos explicaban la dura decisión de no intervenir, porque Domenico no es apto para otro trasplante. Luego, salió del hospital en coche para regresar a casa. Resignada a la idea de que su hijo no sobreviviría.

"Tengo que ser fuerte porque tengo otros dos hijos"

La mujer, sin embargo, ha relatado a los medios su pesadilla y cuando se dijo que tenía que "ser fuerte, porque tengo otros dos hijos". Patrizia ha agradecido todo el apoyo recibido, después del resultado negativo de los médicos. Tras la visita en el hospital del gobernador de Campania, Roberto Fico, "le pedí que recordara a mi hijo y que todo lo sucedido no se olvidara. Me lo deben para que no vuelva a suceder".

Mientras tanto, las investigaciones continúan su curso para determinar si hubo o no negligencia en la gestión del procedimiento médico. "No haré comentarios por ahora", ha explicado Patrizia Mercolino. Sus pensamientos están con el pequeño Domenico, con su vida apagándose lentamente, al que llama su "pequeño guerrero" porque así lo ha demostrado, especialmente durante los últimos dos terribles meses, incluso sobreviviendo a un trasplante con el corazón dañado.