Un estudio realizado en casi 40.000 mujeres relaciona hacer ejercicio en el embarazo con un mejor neurodesarrollo en los hijos
El estudio publicado en la revista JAMA destaca los posibles beneficios del ejercicio prenatal más allá de la salud maternal
Abre nuevas vías para personalizar el cuidado prenatal con programas de ejercicio físicos
En los últimos años, muchos estudios han mostrado que hacer ejercicio moderado durante el embarazo es beneficioso tanto para la madre como para el bebé, influyendo en su crecimiento y desarrollo en el feto; pero de momento no hay tantas investigaciones que muestren cómo esta actividad física en de la madre influye en el neurodesarrollo de sus hijos.
Ahora, una investigación que ha analizado los datos de más de 38.000 pares de madre-hijo se ha publicado hoy en la revista científica JAMA Network Open para aportar un poco de luz en este aspecto.
Los hallazgos sugieren que la actividad física de la madre antes y durante el embarazo puede estar relacionada con un mejor neurodesarrollo temprano en los hijos, especialmente en la función motora, lo que destaca los posibles beneficios del ejercicio prenatal más allá de la salud materna.
Han analizado datos de nacimientos a gran escala en Japón entre el 24 de enero de 2011 y el 31 de marzo de 2014, con seguimiento de los niños desde el nacimiento hasta los tres años. De los 104.062 registrados, se excluyeron 65.843 por datos faltantes o no cumplir los criterios, quedando 38.219 pares madre-hijo para el análisis, que se realizó entre el 24 de junio de 2024 y el 30 de junio de 2025.
Mejor función motora y resolución de problemas en los hijos
Para medir los niveles de ejercicio antes y durante el embarazo realizaron un cuestionario sobre actividad física a las madres cada seis meses. Se evaluaron cinco áreas: comunicación, motricidad gruesa y fina, resolución de problemas y social-personal.
Los resultados mostraron que una mayor actividad antes y durante el embarazo se asociaba con un mejor neurodesarrollo infantil, especialmente en la función motora entre los 6 meses y 1 año de edad y con mayores probabilidades en resolución de problemas a los 3 años.
Beneficios para la madre
Este estudio se suma a investigaciones anteriores que muestran que el ejercicio moderado en embarazadas (sin complicaciones) ayuda a evitar la pérdida de forma física y mejora la función cardiovascular; también contribuye al control del peso durante el embarazo.
También mejora la calidad del sueño, reduce la duración y el dolor del parto, y alivia síntomas depresivos. Además, ayuda a prevenir el parto prematuro, reduce el riesgo de obesidad, mejora el desarrollo neuromotor en los niños, y favorece la estabilidad emocional del niño. Así, la actividad física durante el embarazo beneficia la salud de la madre y, en varios aspectos, tiene efectos positivos en el futuro hijo.
El presente estudio también sugirió que el neurodesarrollo infantil es multifactorial. "Nuestros hallazgos indican que el ejercicio materno optimiza el ambiente intrauterino y los estímulos fetales, mejorando la función motora en la primera infancia (6-12 meses). Sin embargo, esta influencia prenatal puede disminuir con la edad a medida que factores ambientales, como el cuidado infantil en grupo, se vuelven más determinantes".
Indican que factores relacionados con el entorno del hogar —como el ingreso familiar, los niveles educativos de los padres, la exposición a medios, y la duración del sueño— probablemente tengan un papel mayor. También se ha considerado la posibilidad de que surjan diferencias epigenéticas.
Los autores del estudio apuntan que se necesitan más investigaciones para identificar los mecanismos fisiológicos que explican cómo la actividad física materna afecta el neurodesarrollo del niño.