Los médicos advierten sobre cómo prepararse para la primavera: "Es un buen momento para revisar el descanso y no llegar agotados"
Dos expertos en salud y nutrición nos revelan cómo adaptar los hábitos para que la llegada de la primavera no sea un caos en nuestro cuerpo
La advertencia de los médicos a los alérgicos: el polen llegará antes y generará un entorno "más hostil" durante más tiempo
¿Te notas cansado y al límite de energía en el final del invierno? Es normal, según los expertos es una etapa del año donde conviene revisar, sobre todo, el descanso y la alimentación para no llegar a la primavera extenuados. "Venimos de meses de menos luz, más lucha contra virus, comidas más pesadas y calóricas y menos movimiento. Aquí es importante seguir cuidando el sistema inmune y digestivo, pero sin forzar. Conviene mantener comidas calientes y fáciles de digerir, asegurar buenos aportes de proteínas y micronutrientes, y empezar poco a poco a aligerar los platos", subrayan el Dr. Jesús Vázquez, médico especialista en nutrición con más de 30 años de experiencia a la web de 'Informativos Telecinco'. Junto a su hija, la nutricionista clínica y experta en psiconeuroinmunología, Martina Vázquez han escrito una guía con la que aprender a cuidar nuestra salud en cada estación. 'Un año para cuidarte. Come con las estaciones: una guía de salud y nutrición durante todo el año', de Ediciones B, complementa el trabajo de divulgación que llevan a cabo en @nutri.vazquez, su cuenta de Instagram con más de 300.000 seguidores.
Como explican, adaptar la salud a las estaciones significa entender que nuestro cuerpo no funciona igual todo el año porque cambian la luz, las temperaturas, el ritmo hormonal, el sistema digestivo y el sistema inmune. En esta adaptación no es solo importante ver la alimentación, sino también ver cómo es nuestro descanso, el nivel de actividad física, el tipo de ejercicio que hacemos, la gestión del estrés y hasta la forma de cocinar.
Enero es un mes del año para muchos estresante, con muchos compromisos y el inicio de los nuevos retos y objetivos personales y laborales. Para encarar desde este punto de partida la primavera, ¿qué sería bueno hacer? "En primavera no conviene hacer cambios bruscos. Hay que asegurar comidas regulares, suficientes proteínas, grasas de calidad y minerales como el magnesio. Potenciar alimentos que apoyen el sistema nervioso y digestivo, con buenos prebióticos y probióticos, y evitar estimulantes en exceso. La alimentación debe ayudar a recuperar energía, no a exigirle más al cuerpo. A veces cuidarse en primavera significa ir un poco más despacio, no acelerar".
La naturaleza nos ofrece en primavera frutas y verduras deliciosas, ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, que es lo que necesitan precisamente nuestras células para que ese estrés no nos oxide, no nos dañe. No es casualidad que aparezcan en los campos en ese momento, así que tira de ellas para relanzar tu energía.
Alergias en primavera: ¿nos preparamos ya?
En el inicio de la primavera nuestro cuerpo atraviesa diferentes fase, en los primeros meses, como hemos visto, tras el invierno vamos a tener menos energía porque el cuerpo pasa de una etapa de recogimiento y oscuridad a una más activa, con más horas de luz, más temperatura... Después, sin embargo, vamos a notar que empezamos a despertarnos del letargo del invierno y vamos a sentir más vigor y fuerza. Sin embargo, para muchas personas la primavera es igual a falta de energía y alergias. ¿Por qué sucede? Esto es lo que sugiere el Dr. Jesús Vázquez: "Las alergias tienen mucho que ver con la carga inflamatoria y el estado del sistema inmune y del intestino. Si venimos de un invierno con exceso de inflamación, el cuerpo reacciona con más intensidad al polen u otros estímulos. Además, el cambio de estación exige una adaptación energética. Aquí es clave cuidar la salud intestinal, reducir alimentos proinflamatorios, asegurar buenos niveles de micronutrientes y no forzar ayunos o dietas extremas si hay mucho cansancio".
Por lo tanto, las recomendaciones son: cenar ligero, un poco antes de lo habitual para conseguir melatonina con un sueño reparador y controlar el consumo de los azúcares. Muchas personas piensan que van a aumentar su energía, y al final es lo contrario y acaban enganchándote a ellos con los continuos subidones y bajones, cada vez más pronunciados. Además, en primavera hay que ventilar, respirar, limpiar nuestro cuerpo después de tanto trabajo metabólico, movernos más, exponernos a la luz natural y respetar los ritmos de descanso. "Debemos ayudar a nuestras células a reactivarse con verduras frescas de hoja verde, frutas ácidas, espárragos, jengibre… todo lo que ayude a nuestro hígado y riñones a limpiarnos por dentro. Y agua, necesaria para poder eliminar todos esos residuos metabólicos".
En ese sentido, podemos empezar a introducir alimentos más frescos, pero sin abandonar del todo lo caliente con platos templados, verduras cocinadas ligeramente, cremas más suaves, proteínas fáciles de digerir y preparaciones sencillas. No es el momento de grandes excesos ni de comidas muy pesadas, pero tampoco de pasar directamente a ensaladas frías si aún hace frío o la digestión es sensible.
Ayuno y detox en primavera: ¿son necesarios?
Durante la primavera hay que prestar más atención al hígado y al sistema digestivo, que están muy implicados en los procesos de adaptación y depuración. La calidad de la mucosa intestinal, por su relación con el sistema inmune y las alergias, pero en esta estación del año es muy común ver programas detox y depuración hepática, sin embargo, muchos se venden a través de redes sociales sin tener en cuenta que detrás no hay profesionales acreditados para hacerlo. ¿Sabías que tu cuerpo ya tiene un sistema de detoxificación muy eficaz. El hígado, los riñones, el intestino, los pulmones y la piel trabajan para expulsar todo aquello que no sirve en nuestro cuerpo, todos los tóxicos, por lo tanto hay que vigilar y poner la lupa sobre las dietas detox que se anuncian durante la primavera.
"El problema es que muchas dietas detox son demasiado restrictivas y pueden generar más estrés metabólico que beneficios. En primavera no buscamos “limpiar” de golpe, sino acompañar: reducir ultraprocesados, alcohol y azúcares, mejorar la digestión y apoyar al hígado con una alimentación adecuada". Echa mano de la naturaleza nos ofrece en esta época del año: espárragos, espinacas, acelgas, brócoli, zanahorias, rábanos, fresas, cerezas, albaricoques y kiwis.
Un truco sencillo en primavera como ofrecen en su libro es tomar la fruta entera, no en zumo. "Así aprovechas la fibra, evitas picos de azúcar en sangre y consigues un efecto saciante real. Y mejor aún si la combinas con un puñado de frutos secos o un yogur: constituye el equilibrio perfecto entre carbohidratos, proteínas y grasas saludables". Para ellos un plato equilibrado y depurativo en primavera combinaría proteínas ligeras, vegetales de temporada y fermentos naturales, ideales para acompañar la renovación del organismo en primavera.
Y, ¿qué hacemos con el ayuno? ¿Es efectivo en primavera? Esto es lo que ellos dicen: "El ayuno en primavera puede ser una herramienta útil, pero no es para todo el mundo. Debe ser suave, progresivo y adaptado a la persona: por ejemplo, alargar un poco el ayuno nocturno o espaciar comidas, no hacer ayunos prolongados de golpe. Está más indicado en personas con buena energía, buena relación con la comida y sin estrés elevado. Si hay cansancio, ansiedad o problemas hormonales, puede ser contraproducente. Es muy sano, pero nunca puede ser causa de sufrimiento o agobio".