Diagnosticar el TDAH a tiempo cambia vidas: Paula ha acabado ya su carrera mientras Rodrigo la empieza con 23 años
Paz Alonso, psicóloga: "No tener un diagnóstico afecta a la autoestima y la percepción que tienes de ti mismo".
Doctor Toribio Mateas, sobre el diagnóstico tardío de TDAH: “A los 47 entendí que no era un fallo de carácter”
Detectar a tiempo un caso de TDAH cambia la vida a los afectados y puede evitar el fracaso escolar y mucho sufrimiento. Lo ideal es hacerlo antes de los 7 años. Paz Alonso, psicóloga de la Fundación Judy Sharp, señala que "no tener un diagnóstico afecta a la autoestima y la percepción que tienes de ti mismo".
A Paula se lo detectaron a los 6 años, "después de un año de pruebas". Siempre tuvo clases de apoyo, mientras que a Rodrigo le dijeron que era "inquieto", siempre estaba con la bici porque necesitaba mover brazos y piernas y no era capaz de concentrarse en una clase entera. "Me frustraba porque sentía que no era mi culpa, nadie le dio la importancia que debieron darle", reconoce ahora.
Paula ha acabado la carrera y un máster mientras que Rodrigo, con 23 años, va a empezar ahora Administración y Dirección de Empresas tras cambiar de carrera y cree que, "con el diagnóstico, ya en mano, ahora sé por dónde tengo que ir para ayudarme".
Le costó encontrar su camino, hasta que ahora le han detectado TDAH. Paula recuerda que en la selectividad pudo ir a un triabunal especial y "gracias a la medicación y la teparia he podido hacer una carrera".
Porque detectar el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) a tiempo es crucial para mejorar la adaptación escolar, social y emocional del niño. Las señales clave incluyen inatención constante, hiperactividad o impulsividad, como dificultad para organizarse, perder objetos, moverse incesantemente, hablar en exceso, interrumpir o frustrarse fácilmente. La colaboración entre familia y maestros es fundamental para observar comportamientos en diversos entornos y acudir a un especialista para un diagnóstico precoz.