Homicidios

Dos escaladores vieron y asistieron a Jonathan Andic media hora después de la muerte de su padre, el fundador de Mango, en la montaña de Montserrat

Dos escaladores vieron y asistieron a Jonathan Andic media hora después de la muerte de su padre, el fundador de Mango, en la montaña de Montserrat
Jonathan Andic, acusado de homicidio tras la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, en la montaña en Montserrat, Barcelona. Europa Press
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BarcelonaLa investigación alrededor de Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, continúa estrechando el cerco sobre lo ocurrido aquel 14 de diciembre de 2024. Ese día, en el macizo rocoso de Montserrat, en Barcelona, Isak Andic, su padre, perdía la vida por circunstancias que todavía hoy están por determinar. Según la jueza encargada del caso, hay indicios de "una participación activa y premeditada" de Jonathan Andic en la muerte de su progenitor, razón por la cual fue detenido el martes como acusado de homicidio, pese a que él sigue incidiendo en que murió de forma accidental al caer por un barranco durante una ruta que ambos hacían por las Cuevas del Salnitre en Collbató.

Aquel sábado, padre e hijo discurrían sin otro acompañante por ese paraje montañoso donde, sin embargo, y como cabe entender como algo lógico, también había otras personas. Ninguna de ellas, no obstante, habría sido testigo de ese momento exacto en que sucedieron los hechos, aunque sí hubo dos escaladores que aquel día vieron y atendieron al propio Jonathan Andic después de que hubiese efectuado las primeras llamadas alertando de lo ocurrido.

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Las primeras llamadas de Jonathan Andic tras la muerte de su padre y su encuentro con dos escaladores

El hijo del fundador de Mango, según informa la periodista Mayka Navarra en La Vanguardia citando fuentes de la investigación, tardó cuatro minutos en efectuar una primera llamada, dirigida a la pareja del fallecido, Estefanía Knuth, para contar lo ocurrido. Después, pasados dos minutos, llamó al 112 para pedir ayuda.

Tras eso, en esa espera, fue cuando tras haber pasado media hora se acercaron a él dos escaladores, alertados, según las citadas fuentes, por sus gritos de angustia. Entonces, Jonathan Andic pensó que podían ser policías, pero no era así, como comprobaría poco después.

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Prestándole ayuda, uno de ellos llegó incluso a coger el teléfono móvil de Andic para indicar al 112 dónde se encontraban exactamente para que pudiesen localizarlos con mayor facilidad. Tras ello, incluso lo acompañaron a rehacer una pequeña parte de la ruta que había realizado con su progenitor, siendo a mitad del trayecto cuando, ya sí, Jonathan Andic se encontró con uno de los primeros agentes de los Mossos D’Esquadra que se desplazaron hasta allí.

Dos escaladores se encontraron con Jonathan Andic media hora después de la muerte del fundador de Mango
Dos escaladores se encontraron con Jonathan Andic media hora después de la muerte del fundador de Mango

Sobre cualquier posible relato de los escaladores respecto a lo acontecido en ese tiempo en que estuvieron con él, no hay, sin embargo, nada en ningún atestado policial. Según informa Mayka Navarro, los investigadores consideraron entonces que no tenía valor para la causa porque no fueron testigo de los hechos y porque cuando asistieron a Jonathan Andic ya había pasado media hora desde la muerte.

En ese sentido, sí tomaron declaración a la vigilante de las cuevas, que afirmó no haber visto nada por el punto en el que se encontraba en esos momentos.

Por su parte, en el sumario también está un testimonio de un policía local de Collbató que estaba en el lugar tras lo ocurrido, pero nada aclaraba tampoco sobre las circunstancias de la muerte, sobre las cuales la jueza y los investigadores inciden en que Jonathan no lo ha contado todo, con múltiples indicios que le señalan como sospechoso de homicidio.

Las claves por las que la jueza señala a Jonathan Andic por homicidio

La jueza, –que decidió este martes su envío a prisión provisional con una fianza de un millón de euros que el vástago del fundador de Mango no dudó en pagar en menos de 20 minutos–, incide en todo lo recabado por la investigación para situarlo en el foco: incurrió en contradicciones en sus tres declaraciones; la localización de su coche delata que estuvo en tres ocasiones anteriores en la misma semana en la montaña de Monserrat, lo que podría indicar que planificó todo, –pese a que él solo reconoció una visita a la zona 15 días antes–; y llegó incluso a cambiar de teléfono móvil “de forma sospechosa” sin restaurar los mensajes de WhatsApp que sí tenía en su terminal anterior, lo que dificultó las pesquisas de los Mossos d’Esquadra al respecto.

Jonathan Andic entregó a los investigadores un móvil nuevo sin los mensajes de WhatsApp anteriores a la muerte de su padre
Jonathan Andic entregó a los investigadores un móvil nuevo sin los mensajes de WhatsApp anteriores a la muerte de su padre

Además de todo ello, por las informaciones recabadas alrededor de su entorno y por el análisis de los mensajes al sí tener acceso los Mossos al móvil del fallecido Isak Andic, de la investigación se desprende que padre e hijo llegaron a tener una crisis a nivel profesional, personal y familiar tiempo atrás y que en los últimos tiempos mantenían desavenencias que estarían motivadas, además, por una “obsesión” de Jonathan con el dinero.

Aunque el hijo del fundador de Mango aseguró en su segunda declaración que la relación con su padre era muy buena tras asumir una mayor responsabilidad en la empresa en 2015, la investigación constató que aquel año sí que se produjo una crisis entre ellos, sobre todo porque su padre le apartó de la empresa para volver a dirigirla él mismo.

A este respecto, se señala que a mediados de 2024 el acusado fue conocedor de que su progenitor tenía intención de cambiar el testamento creando una Fundación para ayudar a las personas necesitadas, y en ese momento se produjo un cambio notable en su comportamiento, ya que pretendió reconciliarse y reconoció que su actitud con el dinero no era la correcta. En ese punto, intentando acortar distancias, Jonathan le habría propuesto a su padre la citada excursión por la montaña para hablar los dos solos, algo que Isak Andic aceptó.

Las pesquisas que discrepan con la hipótesis de la muerte accidental de Isak Andic, fundador de Mango

Junto a todo ello, y frente a la insistencia de Jonathan Andic en que su padre cayó por un barranco aquel día en la montaña de Montserrat, los diez simulacros que se han hecho durante las investigaciones lo contradicen, contemplando solo la posibilidad de que el fundador de Mango fuese empujado de forma deliberada.

A ese respecto, la huella de la zapatilla del fallecido que se encontró la habría hecho, presunta y deliberadamente, el hijo para sostener la teoría del resbalón accidental como causa de la muerte. La autopsia, además, apunta que el tipo de lesiones no son compatibles con un resbalón o una caída hacia delante.

En este escenario, y con todo apuntándole, Jonathan Andic, a través de su defensa y tras salir en libertad con medidas cautelares a través del pago de la fianza, ha pedido volver a prestar declaración para aclarar lo que considera "graves imprecisiones" en los informes policiales.