Los dos hermanos que solo crean prótesis para personas africanas: "No están hechas para gente como nosotros"
Ubokobong Amanam perdió sus dedos en un accidente, pero su hermano John le creó una prótesis y ahora tienen su empresa: Inmortal Cosmetic Art
Millones de africanos no pueden acceder a prótesis debido a los altos costos y la falta de disponibilidad.
Es una realidad. Millones de africanos no pueden acceder a prótesis debido a los altos costos y la falta de disponibilidad. E incluso cuando las prótesis están disponibles, a menudo son importadas y diseñadas para la anatomía occidental, lo que las hace menos adecuadas para los usuarios africanos. La historia de dos hermanos, desvelada por The Guardian, demuestra que la desgracia puede dar lugar a una idea brillante, un negocio y una ayuda para millones de personas.
Ubokobong Amanam perdió sus dedos en un accidente y entonces, se dio cuenta de que las prótesis disponibles eran toscas, no se ajustaban bien y estaban diseñadas para cuerpos que no se parecían en nada al suyo. Eso aumentó su depresión. Pero la vida le dio un regalo. Su hermano, John, artista de efectos especiales y creador de réplicas humanas para cine y teatro.
Ambos tenían frente sí un mayúsculo reto, pero también una gran oportunidad. John podía ayudar a Ubokobong y a millones como él. Así que ambos crearon Immortal Cosmetic Art. Hasta el nombre resultaba apropiado. Tras años después lograron un brazo biónico para Ubokobonh, que fue la culminación de tres años de investigación. Y a partir de ahí, por qué parar. Acertaron. La demanda era clara. Ahora, su empresa lidera el sector de las prótesis realistas para amputados en todo el continente, con la misión de hacerlas más accesibles para los nigerianos y otros africanos.
John utiliza todas sus habilidades artísticas para incorporar hasta el más mínimo detalle (arrugas, venas, uñas y huellas dactilares), creados a partir de moldes de silicona del cuerpo de cada usuario que las puede solicitar por facebook rellenando un formularia y recibiéndola en tiempo récord.
Y no paran. Ahora están desarrollando prótesis biónicas que utilizan la electromiografía para leer las señales musculares, lo que permite a los usuarios controlar el movimiento.
Cada prótesis biónica cuesta alrededor de 7000 dólares, un precio inferior al de muchas opciones occidentales, pero aún inasequible para la mayoría de los africanos. Por ello, los hermanos han estado trabajando para conseguir financiación de gobiernos y ONG con el fin de que estas tecnologías sean accesibles. Y también, en determinados casos, las han hecho gratis.
Sus prótesis ahora reciben pedidos internacionales, procedentes de Ghana y Costa de Marfil, así como de la diáspora africana en Estados Unidos, con más de 5.000 unidades producidas. Cuando las personas más cercanas a un problema diseñan las soluciones, esas soluciones son fundamentalmente diferentes", comentan The Guardian, su caso es paradigma de ello.