Encuentran a dos hermanos de 3 y 5 años en una cuneta de Portugal: su madre los secuestró en Francia, les vendó los ojos y los abandonó en un bosque

La madre ha sido detenida después de encontrar a los dos pequeños "llorando, gritando y andando solos por una cuneta" de Portugal
El padre de la niña de dos años muerta en Brión se olvidó de su hija en el interior del coche tras recibir una llamada al pasar por delante de su centro de trabajo
Alcácer do Sal (Potugal)"Llorand, gritando y andando solos por una cuneta". Así fueron encontrados los hermanos, de 3 y 5 años, vagando solos cuando los encontró Alexandre Quintas, que conducía por la carretera nacional 253, que une Comporta con Alcácer do Sal. El hombre no salía de su asombro, al ver a los niños asustados y solos, pero de forma inmediata se dio cuenta de que habían sido abandonados y permaneció a su lado hasta que llegaron las autoridades. Los hechos ocurrieron el 19 de mayo.
Los pequeños, tal y como ellos mismo confesaron, fueron engañados por su madre, que les vendó los ojos como un juego y les dejó abandonados junto a la carretera. Cuando se quitaron las vendas y no vieron a nadie, se asustaron. El padre de los pequeños, que está separado de la madre, acudió previamente a la policía francesa y la denunció por secuestro de menores, mientras que la familia de la madre denunció su desaparición el 11 de mayo.
Los menores llevaban consigo mochilas con agua, fruta, galletas y ropa de recambio. Los pequeños, fueron llevados a una comisaría, según el medio local portugués, Diário de Notícias . Después fueron examinados en un hospital cercano, dados de alta y ahora se encuentran bajo la custodia de los servicios sociales.
Según el Correio da Manhã , los niños no llevaban consigo ningún documento de identificación, pero pudieron identificar a su madre a partir de una fotografía.
La madre y el padrastro detenidos en un café
La madre y el padrastro de los dos niños pudieron ser localizados y detenidos, según se ha conocido hoy. Marine Rousseau, de 41 años, y Marc Ballabriga, de 55, estaban tranquilamente en un café, donde llevaban horas. Ambos viajaban en un automóvil con matrícula francesa, estacionado junto al establecimiento. Han sido acusados de violencia doméstica y negligencia infantil.
Las autoridades han vinculado este caso con otro ocurrido en Francia, donde esta madre y sus hijos llevaban 15 días desaparecidos tras huir del país, después de que la mujer abandonara a otro menor, este de 16 años.
