"El limón ‘alcaliniza’ el cuerpo": la verdad científica de una creencia que tiene mucho de mito
Beber agua con limón en ayunas es uno de los consejos más populares en internet, pero, la idea de que esto puede alcalinizar el cuerpo tiene más de mito que de realidad
Cuáles son los beneficios de tomar agua con limón en ayunas
MadridBeber agua con limón se ha convertido, durante muchos años, en uno de los consejos de salud más repetidos en internet. Según esta idea, el limón tendría la capacidad de “alcalinizar” el cuerpo, equilibrar el pH interno y así, prevenir enfermedades. Esta idea se ha vuelto tan popular que para muchas personas se ha convertido en un ritual imprescindible.
A pesar de que el limón es una fruta ácida, supuestamente, tiene un efecto alcalinizante en el organismo que ayudaría a regular el pH interno, prevenir enfermedades e incluso mejorar la energía y la digestión. Pero, desde el punto de vista científico, la conclusión es diferente.
¿Cuál es el origen de este mito?
La creencia de que el limón alcaliniza el cuerpo viene por la llamada dieta alcalina. Esta teoría propone que los alimentos se clasifican según el tipo de “residuo” que dejan después de ser digeridos: ácido o alcalino. Según sus defensores, consumir alimentos alcalinizantes ayudaría a equilibrar el pH del organismo y prevenir enfermedades como el cáncer, la osteoporosis o problemas metabólicos.
Según esta dieta, frutas y verduras son consideradas alcalinas, mientras que los alimentos como la carne, el azúcar o los cereales refinados son acidificantes.
El limón ocupa un lugar interesante en esta clasificación. Químicamente es una fruta muy ácida, pero los defensores de esta dieta sostienen que, después de ser metabolizado por el cuerpo, genera compuestos que supuestamente producen un efecto alcalinizante.
¿Cómo funciona el pH de nuestro organismo?
El problema de esta idea es que simplifica demasiado cómo funciona el cuerpo humano. Para poder entender por qué el limón no puede alcalinizar el cuerpo hay que entender un concepto básico: el pH sanguíneo.
El pH mide la acidez o alcalinidad de una sustancia en una escala que va de 0 a 14. En el caso del cuerpo humano, el pH de la sangre se mantiene en un rango muy concreto: 7,35 y 7,45. Este equilibrio es fundamental para las células funcionen de la manera correcta. Si el pH de la sangre cambia demasiado, el organismo puede sufrir graves consecuencias.
Por eso, el cuerpo cuenta con diferentes mecanismos muy eficaces para mantener este equilibrio, entre ellos: los riñones que son los encargados de eliminar ácidos a través de la orina; los pulmones que regulan el dióxido de carbono en la sangre y los sistemas químicos llamados buffers que neutralizan cambios bruscos.
Gracias a estos mecanismos, lo que comemos o bebemos apenas afecta al pH de la sangre, ya que, si fuera tan sencillo modificarlo, el organismo no podría sobrevivir.
¿Por qué se dice que el limón alcaliniza?
Cuando se consumen ciertos alimentos, éstos pueden modificar ligeramente el pH de la orina, no el de la sangre. El limón puede generar compuestos que hacen que la orina sea algo más alcalina durante un tiempo. Este cambio ha sido utilizado por algunos defensores de la dieta alcalina como una prueba de que el cuerpo también se vuelve alcalino, aunque sea falso.
El pH urinario cambia porque los riñones están eliminando sustancias para mantener estable el pH interno, no porque el organismo se esté alcalinizando. De hecho, el cuerpo hace todo lo contrario de lo que sugiere este mito: compensa cualquier cambio para mantener el equilibrio.
Otro punto que puede generar confusión es la propia naturaleza química del limón. El zumo del limón tiene un pH entre 2 y 3, lo que lo hace una sustancia claramente ácida. Esta acidez se debe principalmente a su contenido en ácido cítrico, un compuesto natural que está presente en muchas frutas y sobre todo, en los cítricos.
Cuando se toma limón, ese ácido participa en procesos digestivos normales. No va a alterar el equilibrio general del organismo, pero sí que puede contribuir a la producción de ácido gástrico en el estómago, lo que puede favorecer la digestión de muchas personas. Por lo que, el limón puede tener efectos digestivos, pero no puede modificar el pH del cuerpo.
Otra de las versiones más extremas de este mito es sostener que beber agua con limón puede prevenir o, incluso, combatir el cáncer. Esto no tiene ningún respaldo científico, lo que incluso puede suponer un peligro para las personas que se lo crean.
¿En qué puede ayudar beber agua con limón?
El limón, desde un punto de vista nutricional, es realmente útil. De hecho, es una fruta saludable que puede aportar propiedades interesantes como la vitamina C, antioxidantes naturales, compuestos vegetales beneficiosos o bajo contenido calórico.
Beber agua con limón puede tener un beneficio muy simple: favorecer la hidratación. Muchas personas encuentran más agradable beber agua cuando tiene sabor, por lo que puede ayudar a consumir más líquidos durante el día.
Además, algunos estudios sugieren que el ácido cítrico del limón podría favorecer la digestión o ayudar a prevenir ciertos cálculos renales, aunque ésto último depende de muchos factores.