Adiós al mito de que hacer fuerza condiciona al crecimiento: menores desde 13 años empiezan ir al gimnasio

Los menores desde 13 años empiezan ir al gimnasio, y genera diversidad de opiniones en la sociedad
La Generación Z impulsa el boom del gimnasio, cada vez más jóvenes pero con límites. Atlas
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En los últimos años, los gimnasios han experimentado un crecimiento notable, impulsado en gran parte por la llamada Generación Z. Cada vez es más habitual ver a grupos de adolescentes entrenando juntos, compartiendo rutinas y también protagonizando tendencias en redes sociales que, en muchos casos, han convertido esta afición en un fenómeno cultural.

Este auge ha traído consigo una consecuencia clara: la edad de inicio en el gimnasio es cada vez más temprana. Una realidad que, aunque positiva en términos de hábitos saludables, también plantea dudas entre familias y profesionales. ¿Es recomendable que los menores entrenen en este tipo de espacios?

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Beneficios sí, pero con control

Los expertos coinciden en que la práctica deportiva desde edades tempranas es beneficiosa, también en entornos como el gimnasio, el entrenamiento puede ayudar a mejorar la condición física, la coordinación y la autoestima, además de fomentar la disciplina.

Sin embargo, advierten de que no todo vale. El principal riesgo no está en el ejercicio en sí, sino en hacerlo sin supervisión o con rutinas inadecuadas. En edades de crecimiento, el cuerpo aún se está desarrollando, por lo que es fundamental evitar cargas excesivas o entrenamientos mal planificados.

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En esta línea, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud recomiendan que niños y adolescentes realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física, incluyendo ejercicios que fortalezcan músculos y huesos varios días a la semana.

Otro de los factores que preocupa es la influencia de las redes sociales, muchos jóvenes se acercan al gimnasio motivados por estándares físicos poco realistas o por la presión de mostrar resultados rápidos. Esto puede derivar en prácticas poco saludables o en una relación distorsionada con el ejercicio.

El papel clave de adultos y profesionales

Ante este escenario, especialistas recomiendan que los menores acudan al gimnasio con acompañamiento y orientación profesional. Adaptar los ejercicios a cada edad, priorizar la técnica y fomentar una relación sana con el deporte son claves para que esta tendencia se traduzca en beneficios reales.

El gimnasio, bien entendido, puede ser un aliado para la salud de los más jóvenes. Pero, como coinciden los expertos, el equilibrio es la clave.