Cuando el hantavirus mató a 250 soldados de EEUU en la Guerra de Corea y fue un misterio hasta décadas después

El hantavirus fue descubierto por Ho‑Wang Lee, un médico coreano en 1976. Telecinco
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El primer brote de hantavirus se documentó ya bien entrado el siglo XX. En 1951, soldados americanos en Corea que formaban parte de un comando internacional dependiente de las Naciones Unidas desarrollaron una enfermedad que derivaba en fiebre hemorrágica con síndrome renal, una afección que afecta a los riñones. En 1954, se había diagnosticado clínicamente esta enfermedad a unos 3.000 soldados, según los investigadores. Se calcula que murieron unos 250 soldados.

Esos soldados habían estado destinados a lo largo del río Hantan, por lo que el virus se denominó hantavirus. El brote dio lugar a las primeras investigaciones patológicas profundas y detalladas de la enfermedad. Todo comenzaba con fiebre alta. Luego dolor de cabeza, vómitos y hemorragias. Y, de repente, los riñones dejaban de funcionar. Los informes médicos del ejército describían una enfermedad brusca, que avanzaba rápido y que era complejo de predecir. Estaban perdidos.

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Pero poco a poco empezaron a encajar las piezas. En los partes médicos empezaron a aparecer patrones. La enfermedad golpeaba sobre todo a quienes cavaban trincheras, movían tierra o dormían cerca del suelo. A quienes vivían en campamentos improvisados. Y siempre aparecían roedores cerca.

Pero no fue hasta 1976 cuando Ho‑Wang Lee, un médico coreano que había vivido la guerra desde dentro y que llevaba media vida persiguiendo aquella enfermedad sin nombre descifró el misterio. Analizó ratones de campo que había atrapado en los alrededores del río Hantaan y examinó sus tejidos uno a uno. Al fin, logró descrifrar un virus que nadie había visto antes. Lo llamó Hantaan, por el río, explica Mariano Tovar en el diario As. Algunos de sus colaboradores fueron infectados.

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El descubrimiento permitió identificar retroactivamente brotes en la primera mitad del siglo XX, como en Siberia oriental, en Europa durante las guerras mundiales y en el noreste de China durante la invasión y ocupación japonesas de la década de 1930, detalla The New York Times.

Desde entonces siempre se pensó que estábamos ante un virus del viejo mundo, pero algunos soldados tuvieron la enfermedad ya en EEUU. El hantavirus había dado el salto. Científicos de Johns Hopkins atraparon ratas en el puerto de Baltimore y encontraron una especie de hantavirus del Viejo Mundo en los animales. Encontraron resultados similares en Nueva York y Filadelfia. Corría el año 1933.

En 1993, al menos 15 personas murieron de una misteriosa enfermedad en la zona de las Cuatro Esquinas, el punto donde confluyen Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.Resultó ser un hantavirus con un alto índice de mortalidad. La causa eran ratones ciervo. Era ya un virus del nuevo mundo.

En 2002 llegó la confirmación de que el hantavirus estaba presente en toda América del Norte, Central y del Sur. Un niño chileno moría junto a su abuela. Los científicos lo denominaron virus de los Andes con una letalidad mayor. Ese mismo es el que se ha encontrado en el crucero que viaja ahora rumbo a Canarias.

Al menos 10 personas contrajeron el virus en septiembre de 2012 en un campamento del Parque Nacional de Yosemite, en California. Tres de ellas murieron. Uno de los mayores brotes registrados en la historia provocó al menos 29 casos y 11 muertes. Ocurrió en Epuyén, un pueblo de 2000 habitantes de la Patagonia, en el sur de Argentina, a finales de 2018 y principios de 2019.

Y hace pocas fechas una muerte pasó desapercibida, pero demostraba que el hantavirus seguía ahí, entre nosotros. Betsy Arakawa, esposa de Gene Hackman moría a consecuencia de este virus en su casa de Nuevo México. Todo indica que los ratones ciervo de la zona fueron la causa.