Trasplantes

España, líder en donación de órganos, pero insuficiente: las listas de espera de personas que necesitan un trasplante siguen aumentando

De izq. a der.: Beatriz Domínguez-Gil, directora de la ONT; Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña y Jorge S. López, coordinador del estudio; durante la presentación del informe
De izq. a der.: Beatriz Domínguez-Gil, directora de la ONT; Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña y Jorge S. López, coordinador del estudio; durante la presentación del informe. ONT
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España lleva 34 años consecutivos siendo líder mundial en donación de órganos por millón de habitantes. El año pasado se realizaron 6.334 trasplantes y en 2024 fueron 6.464, batiendo récord histórico, según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

Cada vez más personas en vida y familiares de fallecidos acceden a la donación, que ha crecido más de un 50% en los últimos diez años. A pesar de ello, esto no es suficiente para alcanzar a las personas que están esperando un trasplante, cuyas listas de esperas siguen aumentando, y la población lo desconoce.

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Más de la mitad de la población (57,4%) ignora que no hay suficientes donaciones para hacer frente a las necesidades de trasplante, según concluye el Estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España, que ha presentado esta mañana la Fundación Mutua Madrileña y la ONT, con motivo del Día Nacional del Donante de órganos, tejidos y células, que se celebra el primer miércoles del mes de junio de cada año.

"Cada día, más de 5.000 personas esperan el trasplante de un órgano. Aunque el número de trasplantes crece, la lista de espera no se reduce, ya que, aumentan las indicaciones para esta terapia y es mayor el número de pacientes que puede optar a ella", afirma Beatriz Domínguez-Gil, directora de la ONT.

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El estudio que ha encuestado 1.203 personas mayores de 18 años (de manera online, telefónica o presencial) ha sido llevado a cabo por investigadores de la Universidad Pública de Navarra (Jorge S. López y María Soria-Oliver) y la Universidad Autónoma de Madrid (Rubén García-Sánchez, María Jesús Martín y José Manuel Martínez). Esta encuesta es la segunda edición, que actualiza un trabajo que se efectuó por última vez en 2006 igualmente por la Fundación Mutua y la ONT.

Hablar del deseo de donar, una tarea pendiente

El 80,1% de la población española es favorable a donar sus órganos tras fallecer, sin embargo, siete de cada diez personas (68%) declara que está "poco" o "nada" informada sobre el funcionamiento del sistema de donación y el trasplante de órganos. Hay una brecha entre la intención y la acción

Además, el estudio identifica la falta de comunicación en el entorno familiar del deseo de donar tras el fallecimiento. Los datos muestran que si la familia conoce la voluntad favorable de la persona fallecida, el 90,1% autoriza la donación de órganos. Sin embargo, cuando se desconoce ese deseo, solo autoriza la donación el 54,9%; y cuando el deseo de no donar es conocido, aun así, un 14,5% de familias la autoriza. Es decir, hablar con la familia multiplica casi por dos las posibilidades de donación.

Los investigadores señalan que hablar del deseo donar órganos en casa es uno de los gestos más eficaces para salvar vidas, ya que elimina dudas, facilita el consentimiento familiar y, sobre todo, permite respetar la voluntad de la persona fallecida. Sin embargo, solo el 48% de los encuestados asegura que su familia conoce su voluntad con respecto a la donación.

Más allá de la comunicación de a los familiares, solo el 7,2% de los españoles que estarían dispuestos a donar lo ha registrar oficialmente a través del Registro de Últimas Voluntades y el 12,6% mediante una tarjeta simbólica de donante, a pesar de que siete de cada diez españoles estarían dispuestos a hacerlo. Esta diferencia evidencia que, pese a la actitud favorable, muchas personas posponen o evitan formalizar su decisión, ya sea por desconocimiento, barreras burocráticas o falta de reflexión previa.

El estudio insiste en que la comunicación familiar es la vía más accesible y efectiva que el registro administrativo para garantizar que la voluntad del donante sea respetada cuando llegue el momento.

"Es importante seguir fomentando la comunicación al respecto en el ámbito familiar, como herramienta clave para transformar la actitud positiva de la sociedad en más oportunidades de vida para quienes esperan un trasplante", destaca Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.

Ante esta situación llaman a la acción con el hashtag #DiloEnCasa para promover la conversación con la familia en torno al deseo de ser donante. "Es muy importante hablarlo porque salva vidas", incide Jorge S. López, profesor investigador de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y coordinador del equipo que ha llevado a cabo el estudio.

Aumento del compromiso de donar

En cuanto a la predisposición a donar, esta ha aumentado en los últimos veinte años del 67,4% en 2006 hasta el 80,1% actual y el rechazo ha caído de del 14,5% al 4,1%, convirtiéndose en un fenómeno claramente minoritario.

En cuanto a las motivaciones para ser donante, cada vez más la donación se apoya por razones altruistas, como salvar vidas (que influye mucho al 81% de la población), mejorar la calidad de vida de otras personas (74,8%) o ser solidario (68,0%).

No obstante, sigue habiendo un 15,8% de personas que afirma no tenerlo claro. Entre los indecisos, un tercio (32,9%) donaría de forma condicionada: a su círculo cercano, cuando el uso de los órganos esté claramente especificado, si ha vivido de cerca una experiencia cercana al trasplante o si se utilizara para salvar a un niño.

"Es importante que estas personas indecisas se dirijan a profesionales para aclarar sus dudas, ya sea a través de la ONT o de sanitarios más cercanos, como los de Atención Primaria", comenta López.

Los jóvenes, más reticentes a donar

El estudio también confirma que la donación se ha convertido en un valor compartido por todas las generaciones. A diferencia de lo que ocurría en 2006, ya no existen diferencias significativas por grupos de edad: todos superan hoy el 76% de predisposición a donar, incluidos los mayores de 65 años, que hace dos décadas eran más reacios.

López destaca que el grupo que menos ha aumentado en su deseo de donar respecto a 2006 serían los jóvenes (de 18 a 24 años) debido, según el estudio, un nivel mayor de desinformación, menos apego a las instituciones o peor valoración de la sanidad publica.

Los investigadores concluyen que España cuenta con una cultura de donación sólida, resiliente y madura, pero que el reto ahora no es convencer, sino informar mejor, reducir dudas emocionales, activar a los indecisos y fomentar la conversación familiar.

"La donación de órganos es hoy uno de los mayores consensos sociales en España, un proyecto colectivo que trasciende diferencias ideológicas, generacionales o culturales. Frente a un contexto de crisis y polarización, la solidaridad en torno a la donación no solo se mantiene, sino que se fortalece", concluye la directora de la ONT.