Sanidad fija las temperaturas dañinas para la salud: de 25,7 en Asturias a 41,5 en Sevilla

Sanidad fija las temperaturas dañinas para la salud: de 25,7 en Asturias a 41,5 en Sevilla
Sanidad fija las temperaturas dañinas para la salud. Europa Press
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El Ministerio de Sanidad ha actualizado los umbrales de temperatura máximos a partir de los cuales el exceso de calor dispara el riesgo para la salud y la mortalidad asociada, y que van de los 25,7 grados en el litoral asturiano y gipuzkoano a los 41,5 de la campiña sevillana.

La ministra de Sanidad, Mónica García, y el responsable de Salud y Cambio Climático de este departamento, Héctor Tejero, han presentado este miércoles el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas Sobre la Salud de 2026, que ha fijado esos nuevos umbrales tras una revisión exhaustiva de las series históricas de mortalidad y calor en España, incorporando nuevos criterios metodológicos.

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El plan, que se activó el pasado 14 de mayo hasta mediados de septiembre, aunque ampliable por 15 días más, sigue dividendo el mapa, como los dos anteriores, en 182 áreas denominadas meteosalud, que reúnen características similares desde el punto de vista climatológico, y a cada una atribuye una temperatura máxima a partir de la cual se disparan los riesgos para la salud.

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Los picos de riesgo según las comunidades

Por cada grado que la temperatura ambiente supera esos picos, el riesgo de mortalidad atribuible a las altas temperaturas crece entre un 9,1 % y un 10,7 %, es decir, por cada día que hay un episodio de calor extremo, la mortalidad se incrementa, de media, en 3 defunciones diarias. La población de cada territorio no está adaptada ni está acostumbrada de la misma forma al calor; por ello, y dada la gran variabilidad de la geografía española, es por lo que se establecen umbrales tan dispares, quedando los más elevados, por lo general, a las zonas del sur del país.

Aunque no es influyen factores de aclimatación física, también del entorno, y ahí es donde entran las desigualdades. "Hablar de calor es también hablar de desigualdades" porque no se afronta de la misma manera "desde una vivienda bien aislada que desde una precaria", ni impacta de la misma forma en quien puede modificar sus horarios que en quien trabaja durante horas al aire libre, ha resumido la ministra. Los umbrales más altos aparecen así en Andalucía (que van de los 27,1 grados del Estrecho o los 30,6 de Sol y Guadalhorce a los 41,3 de la campiña cordobesa o los 41,5 de la sevillana, el más alto de toda España), y extremeñas (41,3 en Vegas del Guadiana).

En Castilla-La Mancha, el tope más alto lo tiene el área La Mancha de Ciudad Real (40,1 grados); en Aragón, el Bajo Aragón de Teruel (39,7); en Madrid, la parte Sur, Vegas y Oeste (39,2); en Galicia, que presenta mucha variabilidad, en el sur de Ourense (38,6); en Murcia, Vega del Segura (38,2) y, en la Comunidad Valenciana, en el interior de Valencia (38).

Mientras, en Castilla y León, el umbral máximo está en la Meseta de Soria (37,7), los mismos que en la Depresión central de Lleida; en Baleares, en el interior de Mallorca (37); en Navarra, en la Ribera del Ebro (36,9), que en la Ribera del Ebro riojana desciende a 35,2. En Canarias, se sitúa en La Gomera (32,2). Los umbrales más bajos, por su parte, se localizan en el litoral oriental asturiano y de Gipuzkoa (25,7), un grado menos que en el litoral cántabro (26,7).

Los cuatro niveles de riesgo establecidos por Sanidad

Las 182 zonas están definidas según áreas con climatologías similares de Fenómenos Meteorológicos Adversos (FMA) establecidas por la Agencia Estatal de Metereología (Aemet), lo que permite que las alertas se ajusten a la vulnerabilidad específica de cada población local.

En aquellos casos donde las zonas presentaban una falta de datos superior al 10 %, se han utilizado "zonas espejo" para asignar el percentil provincial correspondiente, lo que garantiza la cobertura total del territorio nacional. Es lo que ha ocurrido por ejemplo con la Sierra de Tramontana (Baleares), que utiliza la zona norte de Mallorca como espejo, o el Condado de Treviño (Burgos), que se apoya en la Llanada Alavesa. Mediante un algoritmo de decisión basado en la persistencia de temperaturas previstas por encima del umbral durante tres días consecutivos, el plan adjudica cuatro niveles de riesgo distintos para la salud: .

Los niveles se identifican por colores: el 0 (Verde), que significa ausencia de riesgo; el 1 (Amarillo), o bajo; el 2 (naranja), o medio y, por último, el 3 (Rojo), alto. A cada nivel se asocian una serie de actuaciones para minimizar esos riesgos, teniendo en cuenta además a la población más vulnerable al exceso de calor: niños, mayores (sobre todo a partir de 75 años), personas con enfermedades crónicas y embarazadas.

Sanidad reitera cada año una serie de consejos para combatir los estragos del calor: beber agua con frecuencia, aunque no se sienta sed, evitando bebidas con cafeína, alcohol o exceso de azúcar; permanecer en lugares frescos o climatizados y reducir la actividad física en las horas centrales del día, así como mantener las medicinas en lugares frescos para evitar que el calor altere su composición.