Los médicos de familia alertan del síndrome cardio-renal-metabólico y apuestan por su detección precoz

Especialistas reunidos en el Congreso Nacional de la SEMG, celebrado en Oviedo. Informativos Telecinco
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El síndrome cardio-renal-metabólico, que relaciona la obesidad, la diabetes tipo 2, la enfermedad renal crónica y la enfermedad cardiovascular, se ha convertido en uno de los principales desafíos sanitarios de la actualidad. Sin embargo, los especialistas insisten en que existe una oportunidad clave para detectarlo y frenarlo desde las consultas de Atención Primaria.

Este ha sido uno de los principales mensajes lanzados por las doctoras Isabel Egocheaga, Yasmín Drak e Isabel Paúles durante el 32.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que reúne en Oviedo a unos 2.500 profesionales sanitarios.

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La detección precoz, clave para evitar complicaciones

La Asociación Americana del Corazón (AHA) ya advirtió en 2023 de la necesidad de abordar de manera conjunta la obesidad, la diabetes, la enfermedad renal crónica y las patologías cardiovasculares, debido a la estrecha relación entre ellas y a su progresión silenciosa.

No obstante, los médicos de familia llevan años alertando de la importancia de la conexión entre el tejido adiposo, el páncreas, el corazón, el hígado y los riñones, así como del riesgo que supone su deterioro para la salud.

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"Tenemos una oportunidad y un escenario ideal para hacer un adecuado cribado entre nuestros pacientes y evitar que ese tejido adiposo disfuncional evolucione hacia obesidad, diabetes, hipertensión o incluso un evento cardiovascular", ha explicado la doctora Yasmín Drak. Con el objetivo de predicar con el ejemplo, los profesionales de la SEMG se están sometiendo durante el congreso a pruebas de detección precoz mediante análisis capilares y de orina, además de ecografías carotídeas que permiten evaluar posibles alteraciones vasculares y renales.

Los especialistas recuerdan que las personas con obesidad, hipertensión, diabetes o colesterol elevado, entre otros factores de riesgo, pueden solicitar este tipo de pruebas en Atención Primaria: "La prevención del riesgo cardio-renal-metabólico puede y debe comenzar en la consulta del médico de familia", han destacado las expertas.

La obesidad, una enfermedad crónica y multifactorial

Las especialistas han incidido en que la obesidad debe abordarse como una enfermedad crónica y multifactorial, evitando culpabilizar al paciente.

"Es consecuencia de numerosos factores relacionados con la alimentación o la falta de ejercicio, pero también con el estrés, la salud mental, la genética y la biología", ha señalado Isabel Paúles, responsable del grupo de trabajo de Estilos de Vida y Determinantes de Salud de la SEMG.

En este sentido, los médicos de familia apuestan por un tratamiento integral que tenga en cuenta todos los factores que influyen en cada paciente. Los especialistas cuentan actualmente con nuevas herramientas terapéuticas, como los medicamentos antiobesidad basados en tirzepatida y semaglutida, que han supuesto un avance importante en el control de esta enfermedad.

No obstante, uno de los principales obstáculos es que estos tratamientos se administran mediante inyecciones subcutáneas, lo que puede dificultar la adherencia de algunos pacientes.

Por ello, los expertos confían en que la llegada de las versiones orales de estos fármacos permita mejorar el seguimiento de los tratamientos y aumentar su eficacia a largo plazo.