Cáncer

Investigadores prueban una nueva vía contra el cáncer capaz de frenar los tumores y activar las defensas: "No se han detectado efectos adversos en los animales tratados"

Ratón de laboratorio
Prueban en ratones una nueva vía contra el cáncer. E.P / Archivo
  • Esta nueva vía contra el cáncer abre la puerta a nuevas terapias oncológicas no invasivas y libres de fármacos

  • La tecnología emplea campos electromagnéticos de baja frecuencia y alta intensidad para tratar el tumor

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Un equipo de investigadores ha probado en ratones una nueva vía contra el cáncer, basada en la aplicación de pulsos electromagnéticos multifrecuencia, que ralentiza el crecimiento de los tumores y estimula el sistema inmunitario, un avance que abre la puerta a nuevas terapias oncológicas no invasivas y libres de fármacos.

Un estudio, liderado por el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM) ha demostrado en modelos preclínicos (estudios previos a probar un fármaco o tratamiento en humanos) que estos pulsos electromagnéticos frenan el cáncer y activan las defensas.

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No serán necesarios procedimientos quirúrgicos

La tecnología, desarrollada tras 15 años de investigación por Paso Alto Group y Paso Alto Biotechnology Inc., emplea campos electromagnéticos de baja frecuencia y alta intensidad aplicados de forma externa y, a diferencia de muchas terapias actuales, no requiere procedimientos quirúrgicos ni la administración de fármacos.

Esta terapia busca alterar selectivamente el funcionamiento de las células tumorales aprovechando sus propias propiedades biofísicas.

"Los resultados muestran que es posible actuar sobre el tumor mediante una aproximación completamente diferente a las estrategias convencionales y hacerlo, además, sin detectar efectos adversos en los animales tratados", explica la investigadora del CBM Yolanda Revilla, autora principal del estudio.

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Acción y resultados

Para evaluar la eficacia de esta tecnología, el equipo utilizó modelos de ratón con cáncer colorrectal y un sistema inmunitario funcional.

Los animales tratados mostraron un menor crecimiento de los tumores y una supervivencia significativamente mayor, aunque la eficacia del tratamiento dependió de factores como la intensidad y la frecuencia de la aplicación, así los protocolos más tempranos e intensivos fueron los que lograron mejores resultados.

Además, los análisis tumorales revelaron amplias zonas de necrosis, estrés oxidativo (acumulación de moléculas reactivas que dañan la célula) y alteraciones estructurales en el ADN de las células cancerosas.

El estrés oxidativo ocurre cuando se acumulan moléculas altamente reactivas capaces de deteriorar componentes esenciales de la célula. Cuando este daño supera la capacidad de reparación celular, las células cancerosas pueden perder su viabilidad y morir.

Dificultar la supervivencia del tumor

Los autores creen que los pulsos electromagnéticos desencadenan varios mecanismos simultáneos que, en conjunto, dificultan la supervivencia del tumor.

Otro hallazgo importantes es que la terapia alteró el ecosistema que rodea al tumor, promoviendo una infiltración masiva de macrófagos, células inmunitarias encargadas de destruir los tejidos anómalos.

"Los datos indican que no estamos observando únicamente un efecto directo sobre las células cancerosas. También parece producirse una reprogramación del entorno tumoral que favorece la respuesta inmunitaria", explica Konstantinos Stamatakis, coautor del CBM.

Una plataforma terapéutica muy prometedora

En un número reducido de casos se observó la desaparición completa del tumor, y lo más llamativo es que estos ratones mostraron resistencia al ser expuestos nuevamente a células tumorales, lo que sugiere la creación de memoria inmunitaria capaz de prevenir futuras recaídas.

Aunque los investigadores recalcan que se trata de un estudio en fase preclínica y que aún se deben optimizar variables y comprender a fondo los mecanismos biológicos antes de pasar a ensayos con humanos, la tecnología se posiciona como una plataforma terapéutica muy prometedora.

Actualmente, ya se evalúa su potencial combinación con las inmunoterapias existentes para sortear las resistencias tumorales habituales.