El último Barómetro Sanitario refleja que las listas de espera siguen siendo la principal asignatura pendiente: "Determinadas patologías no pueden esperar"

Las listas de espera continúan siendo una de las principales preocupaciones de los usuarios de la sanidad pública. Informativos Telecinco
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Las listas de espera continúan siendo una de las principales debilidades de la sanidad pública española. Así lo refleja el último Barómetro Sanitario, que sitúa las demoras para conseguir una cita médica como la mayor preocupación de los usuarios, pese a que la valoración general del sistema continúa siendo positiva.

A pesar de las dificultades, la atención primaria sigue contando con un amplio respaldo ciudadano. Muchos pacientes destacan el trato recibido por los profesionales sanitarios y la calidad de la asistencia prestada: "Yo con mi médico estoy encantadísima, siempre me atienden bien, estoy contenta, sí", asegura una de las usuarias consultadas. Según el informe, siete de cada diez pacientes tienen que esperar una media de 10 días para conseguir una cita con su médico de familia. Solo el 21 % logra ser atendido el mismo día o al siguiente, una cifra que evidencia el aumento de las demoras en el primer nivel asistencial.

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El 84 % de la población adulta ha acudido a su médico de cabecera durante los últimos doce meses. El envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas y la falta de profesionales están llevando a los centros de salud al límite de su capacidad.

Para José Polo, médico de familia, la rapidez en este nivel asistencial es clave: "La atención primaria es el primer nivel asistencial y la columna vertebral del sistema. El paciente debería tener asistencia el mismo día. Determinadas patologías o enfermedades no pueden esperar."

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Las consultas con especialistas superan los cuatro meses de demora

Las dificultades aumentan cuando el paciente necesita ser derivado a un especialista. El tiempo medio de espera alcanza los 132 días, lo que obliga a muchos usuarios a retrasar pruebas diagnósticas o tratamientos durante meses. Una paciente recuerda su experiencia: "Hace un tiempo tuve que hacerme unas pruebas y tardaron muchísimos meses."

Estas demoras tienen un efecto directo sobre el resto del sistema sanitario. Ante la dificultad para conseguir una cita en atención primaria o especializada, muchos pacientes terminan recurriendo a los servicios de urgencias, donde el tiempo medio de espera ronda las cuatro horas, contribuyendo a la saturación de estos dispositivos. Pese a las dificultades, la sanidad pública sigue obteniendo una valoración positiva entre los ciudadanos. El Barómetro Sanitario muestra que los usuarios continúan confiando en el sistema y reconocen la labor de los profesionales, aunque perciben un deterioro respecto a décadas anteriores.

Un usuario resume esa sensación con una comparación: "Hace 20 años tenía un 10; hoy tendría un 6, un 7." La principal demanda de los pacientes pasa por reducir las listas de espera, reforzar la atención primaria y dotar al sistema de más recursos para responder al aumento de la demanda asistencial sin comprometer la calidad de la atención.