Los dientes de leche, esperanza contra enfermedades neurodegenerativas: sus células pueden transformarse en neuronas
El proyecto Sagutxoa busca terapias para enfermedades neurodegenerativas raras a partir de dientes de leche
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Es la unión del ratoncito Pérez en la búsqueda de dientes de leche con la computación cuántica. En la pulpa de diente que está a punto de caer los investigadores han encontrado un tesoro. Literal. "En el hueco que ha dejado el diente que le está empujando hay una cabeza de alfiles de color rojo", señala Salvador Martínez, investigador del Instituto de Neurociencias del Proyecto Sagutxoa. Ahí están las células con potencial para transformarse en millones de neuronas.
El Proyecto Sagutxoa (significa ratoncito en euskera) quiere lograr terapias para las enfermedades neurodegenerativas raras y hacerlo a través, sí, de los dientes de leche. El catedrático de la Universidad Miguel Hernández-UMH Salvador Martínez, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, lidera un equipo científico que espera tener resultados positivos en el plazo de un año.
El Proyecto Sagutxoa cuenta con un presupuesto de 120.000 euros para su fase inicial. La Fundación The Walk On Project (WOP), impulsora del proyecto, nació en 2008, a partir de un niño de seis años, Jon, al que diagnosticaron una enfermedad neurodegenerativa.
Sus padres, Mikel y Mentxu, decidieron no darse por vencidos y crearon WOP para acabar con estas enfermedades a través de la investigación. A lo largo de su historia han conseguido financiar siete proyectos internacionales en terapias regenerativas para enfermedades neurodegenerativas.
300 niños han donado sus dientes
300 niños han donado sus dientes a un banco de celulas, muchos de ellos con enfermedades neurodegenerativas. El estudio incluirá una comparación de neuronas de personas sin la patología neurodegenerativa y neuronas de afectados por estas enfermedades. "A esas neuronas que están enfermas les podemos hacer muchísimas pruebas y extraer una cantidad ingente de datos. Y a esos datos les aplicamos computación cuántica", explica Mikel Rentería, ingeniero de telecomunicaciones y presidente de la Fundación The Walk On Project (WOP).
En la pulpa del diente están las células con potencial para transformarse en millones de neuronas, pero para que el proceso funcione hay que conservar la pieza en un líquido de cultivo. El propio laboratorio envía el tubo con permiso del ratoncito Perez. "El mismo mensajero recoge ese tubo y nos lo trae en 24 horas", confirma sobre el proceso Salvador Martínez.
Con los dientes de leche partiendo de su pulpa, se consigue generar en el laboratorio neuronas idénticas a las de los niños, que además son funcionales. Es decir, realizan conexiones entre ellas y desarrollan la enfermedad de forma idéntica a la de los pequeños.
La investigación llamada Sagutxoa (significa ratoncito en euskera) parte de la obtención de neuronas de los dientes de leche donados por menores con alteraciones neuronales de poca prevalencia y culminará con la aplicación de la informática cuántica a los billones de datos recabados de las pruebas realizadas en laboratorio a esas neuronas. El objetivo es encontrar patrones ocultos en la neuronas enfermas. "Para buscar lo que funciona diferente en las neuronas sanas y enfermas", señala Aitor Moreno, investigador de computación cuántica Delks Next. El objetivo es que "den pistas de por qué se puede desarrollar la enfermedad", destaca Mikel Rentería. Una información que puede ser clave en la búsqueda de terapias.