Rascarse de manera compulsiva puede provocar un trastorno psicológico y físico

Rascarse de manera compulsiva puede provocar un trastorno psicológico y físico
Picores. Telecinco.es
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  • Esto puede causar daños en los tejidos

  • Podrían ser síntomas de padecer Dermatilomanía

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A todos nos ha pasado alguna vez la típica sensación de querer rascarnos constantemente, pero como todo en exceso puede producirnos heridas graves. Se ha detectado que podría ser síntoma de padecer Dermatilomanía.

Esto se trata de un trastorno que se da cuando la persona se rasca o pellizca la piel de manera compulsiva, causando daño en los tejidos y puede provocar daños para la salud mental. Además, una vez que comienzas a rascarte en muchas ocasiones tiene la sensación de poder parar, lo que puede generar un ansiedad continua.

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Según ha explicado el Servicio de Salud británico, “quienes sufren una enfermedad no se dan cuenta de que se están rascando o pellizcando la piel dejándose marcas en ellas”. “Es posible que lo hagan todavía más cuando se sienten ansiosos o estresados. También puede que se rasquen o pellizquen lunares, pecas, marcas o cicatrices para suavizarlos o perfeccionarlos”.