Sonia, maestra de infantil: “Los niños pueden encontrar su vocación durante esta cuarentena”

  • “Ese niño que hoy cocine con sus padres o que se emocione con los aplausos puede ser un futuro cocinero o sanitario”, ha recordado esta profesional de la docencia

Seguro que todo ciudadano medio ha oído hablar de la LOMCE, la ley que regula la educación en España. Es una ley muy criticada en las calles y los Hemiciclos y, sin embargo, si la leemos bien (con sus preceptos y sus preámbulos)y, aunque sea muy mejorable, nos da clave de lo que debemos hacer ahora con la formación de los niñosniños que están en casa en cuarentena: “Que el alumnado persiga sus sueños y desarrolle sus talentos”.

Ése es el mensaje que recoge la primera frase de su redacción y que muy apropiadamente nos ha recordado Sonia Ramos, una maestra de infantil con 15 años de experiencia, que se muestra en contra de la idea de que los niños estén perdiendo el tiempo alejados de las escuelas, aunque “les falte mucho el contacto con sus compañeros, docentes y todo lo que supone la experiencia directa del aula, que es insustituible”.

Para esta maestra, este tiempo “supuestamente libre” que están experimentando los niños y jóvenes (que también cumplen con sus deberes oficiales) puede ser un gran regalo: “Si las personas y sus talentos son lo más valioso que tiene este país (sic), ¿por qué no dirigimos la educación a la búsqueda de esas vocaciones en este momento? Muchas veces, en clase, con las prisas y los contenidos, los alumnos no se detienen en esto pero, ahora mismo, están cambiando junto con la sociedad. ¿Por qué no podemos nosotros, los maestros, cambiar también?, dice, en medio de una reflexión que ya han hecho muchos otros docentes conocidos (y a los que sigue), como César Bona o Francesco Tonnuci, muy consultados durante la crisis del coronavirus.

“Ahora están aprendiendo sobre la vida”

Sonia se detiene en ese punto y manda un mensaje a padres y compañeros: “¿Quién te dice que ese niño o adolescente que hoy está cocinando con sus padres o su abuela, no se convierta en un gran cocinero? Puede que esa niña que se emociona con los aplausos a los policías o a los sanitarios desarrolle esa profesión en el futuro, o el pequeño que hace un huerto en su terraza podrá ser biólogo o esos jóvenes que están llevando las cuentas de las casas donde hace falta dinero pueden pensar en estudiar gestoría. Son posibilidades que tenemos que contemplar”, dice, valorando todo lo que se puede aprender “más allá de las páginas de un libro de texto”.

Además de docente, esta maestra también es madre y, como en tantas familias, también ha observado los valores que se están reforzando en sus dos hijas con la crisis del COVID-19: “No hay mejor momento que éste para que los niños sepan lo que es la responsabilidad, la solidaridad, el compromiso y la paciencia. Y están demostrando que lo aprenden porque mi propia hija Claudia me dice: “Les estoy protegiendo” cuando llamamos a unos abuelos a los que no ve desde hace más de un mes”.

“Con una receta de cocina puedo enseñar química y matemáticas”

Con sus niñas, Sonia cocina para enseñarles biología (con los alimentos), matemáticas (el peso de los ingredientes) y química (las mezclas) pero, todos los docentes con los que trabaja en el Centro Educativo El Quijote en Villa de Vallecas coinciden en que, durante y después de esta pandemia, lo más importante es "el contacto con el alumno”, en este caso, virtual.

Por eso, muchos de ellos han creado un blog donde interactúan con los niños y sus padres, se ven, se mandan mensajes de ánimo y, en definitiva, les hacen la pregunta que todos, grandes y pequeños, más necesitamos que nos hagan: cómo están.