La advertencia de una tiktoker que perdió la visión de un ojo por el mal uso de lentillas: pensaba que era una irritación
La propia tiktoker ha decidido contar su historia en redes sociales para advertir sobre los riesgos del uso de lentillas
Los especialistas advierten de que extremar las medidas de limpieza en el uso de estas lentes de contacto
Vivian Nosovitsky, una joven creadora de contenido de 21 años, ha perdido la visión de un ojo tras sufrir una grave infección ocular mientras vivía en un pueblo costero de México. La propia tiktoker ha decidido contar su historia en redes sociales para advertir sobre los riesgos del uso de lentillas sin las medidas de higiene adecuadas, especialmente en entornos con agua y arena.
Los primeros síntomas aparecieron de madrugada, alrededor de las tres de la mañana, cuando Vivian se despertó con un dolor intenso en el ojo derecho. Al principio pensó que se trataba de una irritación pasajera, pero las horas fueron pasando y la molestia no solo no remitía, sino que se volvía cada vez más insoportable. La sensibilidad a la luz aumentó hasta el punto de obligarla a llevar gafas de sol incluso dentro de casa, con el ojo visiblemente inflamado y lagrimeando de forma constante.
Tras varios días sin mejoría, la joven acudió a un hospital, donde le diagnosticaron una úlcera corneal y le recetaron colirios. Sin embargo, el tratamiento no funcionó. Su ojo comenzó a adquirir un tono grisáceo y el dolor se intensificó, lo que llevó a los médicos a derivarla a un centro especializado en Querétaro. Allí, tras pruebas más exhaustivas, llegó el diagnóstico definitivo: queratitis por Acanthamoeba, una infección poco frecuente pero extremadamente agresiva.
A pesar de someterse a un tratamiento intensivo, con gotas administradas cada hora y semanas prácticamente aislada en la oscuridad, los especialistas no lograron salvar la visión del ojo afectado.
¿Qué es la queratitis por Acanthamoeba?
La queratitis por Acanthamoeba es una infección ocular causada por un microorganismo presente de forma habitual en el agua, la tierra o la arena. Aunque rara, puede resultar devastadora si el parásito entra en contacto con la córnea, un riesgo especialmente elevado en personas que utilizan lentes de contacto. El uso de lentillas en la playa, el contacto con agua del grifo o una higiene deficiente pueden facilitar la entrada de este patógeno en el ojo.
Los especialistas advierten de que extremar las medidas de limpieza, evitar el uso prolongado de las lentillas y no exponerlas al agua son claves para prevenir infecciones que, como en el caso de Vivian Nosovitsky, pueden acabar provocando daños irreversibles en la visión.