Asturias

Condenado a un año de prisión y orden de alejamiento por llamar "cornudo" a un guardia civil en Asturias

Un agente de la Guardia Civil junto a un vehículo en una carretera.
GUARDIA CIVIL
(Foto de ARCHIVO)
01/1/1970
Prisión para un hombre por llamar "cornudo" a un guardia civil. Informativos Telecinco / Archivo
  • El condenado es considerado autor de un delito de amenazas y se enfrenta a la pena de prisión y una orden de alejamiento de 500 metros

  • Además de los insultos, el agente de la guardia civil recibió expresiones de corte netamente amenazante como "te voy a dar"

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La Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a un año de prisión y prohibición de acercarse al funcionario a un ciudadano que llamó «cornudo» y amenazó a un agente de la Guardia Civil durante un servicio que motivó la intervención con el hombre luego denunciado.

Está considerado autor de un delito de amenazas y se enfrenta a la pena de prisión, a la que se suma una orden de alejamiento de 500 metros y prohibición de comunicación durante un periodo de cinco años.

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Insultos y expresiones amenazantes

Los hechos se produjeron en un servicio rutinario en la zona central de la región. El agente afectado se encontraba con otros compañeros cuando tuvieron que intervenir con el ciudadano. En ese momento, el individuo empezó a increpar al guardia, al que conocía previamente por tener raíces en la misma localidad.

"Además de increpar al funcionario en términos ofensivos y vejatorios, llamándole cornudo e hijo de puta, le dirigió expresiones de corte netamente amenazante, tales como 'te voy a dar, cuando te pille por la calle te vas a enterar, sé dónde vives y conozco a tu familia", recoge el fallo judicial respecto a la forma de proceder del ciudadano.

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Resolución del juicio

Fue juzgado en el Penal 3 de Oviedo y condenado a un año de prisión. Interpuso entonces una recurso de apelación ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, alegando que él no había proferido insulto ni amenaza alguna y que era inocente, un extremo que el tribunal no considera, a la vista de las pruebas practicadas.

"Tanto el funcionario concernido como los otros dos que presenciaron lo ocurrido, han coincidido en poner de manifiesto cómo el acusado se prodigó en aquellas expresiones amenazantes en términos, modos y circunstancias que hacían temer seriamente que llevara a efectos sus advertencias", recoge la sentencia.

"El funcionario objeto de las palabras del acusado declaró que el procesado, al tiempo que le apuntaba con el dedo, le repetía que sabía dónde vivía y que ya le cogería", abunda el fallo judicial que ratifica la condena por amenazas.