Ángela Molina y su corto para el 8M: "No dejaremos que el pasado avance"

La actriz protagoniza la campaña 'Mujeres de alto valor' del Ministerio de Igualdad
Ángela Molina o el arte de envejecer: “Todavía no tengo ni idea de qué va tener 70 años, pero suena bien”
Ángela Molina protagoniza la campaña institucional por el 8M, Día Internacional de la Mujer, del Ministerio de Igualdad, titulada 'Mujeres de alto valor. No dejaremos que el pasado avance', planteada como un ejercicio de desmontaje de clichés machistas persistentes que siguen condicionando la forma en que la sociedad evalúa el comportamiento, la imagen y las aspiraciones de las mujeres.
El propio lema —'alto valor'— funciona como una reapropiación crítica de un concepto que, en determinados discursos contemporáneos cada vez más propagados en redes sociales, ha sido instrumentalizado para clasificar a las mujeres según parámetros (ser prudentes, recatadas, dóciles, callar, sonreír) que "suenan a 1950", como advierte Molina en el spot.
En el anuncio la protagonista enumera todas las creencias retrógradas que limitan a la mujer a roles domésticos y familiares para luego despojarse de esas etiquetas, abrazar su verdadera identidad, mostrarse tal como es a través de su ropa y salir a la calle a reivindicar su autonomía. Pasa de ser una mujer que “cuida su apariencia, es femenina, exclusiva, pura y sumisa”, a una que toma la pancarta con el mensaje 'No dejaremos que el pasado avance'.
Una trayectoria contra el cliché
En este contexto, la figura de la protagonista de 'Ese oscuro objeto del deseo' adquiere una potencia singular. Su carrera, que abarca más de cinco décadas, es una cartografía de riesgo artístico y afirmación personal. Desde sus inicios en el cine español de la Transición hasta sus colaboraciones internacionales, Molina ha encarnado personajes complejos, a menudo alejados del arquetipo femenino complaciente.
Su itinerario profesional -transitando entre el cine de autor, la experimentación y la narrativa popular- ya constituye, en sí mismo, un argumento contra el cliché. Y a los 70 años, su presencia pública se ha consolidado con una autoridad serena que cuestiona el edadismo estructural. Por eso en una campaña que busca erosionar prejuicios obsoletos sobre cómo 'debería' actuar una mujer, su imagen es disruptiva porque no responde a la expectativa de invisibilidad.
"Ángela Molina es nuestra musa, nuestra guerrera, nuestra mujer de máximo valor que representa a todas esas mujeres que se niegan a seguir con esta reacción machista que pretende devolvernos al miedo, a la oscuridad y al silencio del que hemos salido hace tiempo", ha explicado la ministra de Igualdad, Ana Redondo, durante el lanzamiento de la campaña.
Contra la romantización de los roles tradicionales
La ministra también ha alertado sobre la 'violencia 5.0', refiriéndose al acoso en entornos digitales. Denuncia que tendencias como las tradwives romantizan roles tradicionales para empujar a las mujeres de vuelta al ámbito privado y frenar sus avances en igualdad. Según Redondo, se trata de una estrategia orquestada de la manosfera para silenciar la revolución feminista.
La campaña se mostrará desde este 4 de marzo al 22 a lo largo y ancho del territorio nacional, poniendo el acento en televisión, redes sociales, radio y publicidad en las calles, de marquesinas, a paradas de bus y pantallas automáticas.
