La historia de Richard Pulley, con 78 años y su mujer en el paro: trabaja como repartidor para pagar sus medicamentos

Consiguen recaudar miles de dólares para Richard, el repartidor de 78 años: no tenía dinero para sus medicamentos
Richard, el repartidor de 78 años al que consiguen donar miles de dólares. RRSS
Compartir

Richard es un hombre de 78 años que trabaja como repartidos en Tennesse. Obtuvo este empleo después de que su esposa, Brenda, se quedase sin trabajo. El matrimonio no tenía los ingresos suficientes para llegar a final de mes y poder pagar sus medicamentos y su casa, por lo que el hombre tuvo que empezar a trabajar de repartidor.

Cuando estaba entregando uno de los pedidos, una cliente, Brittany Smtih, tenía instalada una cámara en el porche de su casa y grabó como Richard dejaba el pedido en la puerta. La mujer había hecho un pedido a través de una aplicación y lo que se encontró en las grabaciones le conmocionó. El hombre subía muy despacio las escaleras de su casa y dejó el pedido en la puerta agachándose muy lentamente, debido a su movilidad reducida por la edad.

PUEDE INTERESARTE

Gracias a través de redes sociales pudo contactar con su repartidor. Ella le preguntó por qué a su edad seguía trabajando, y, en especial, de repartidor, algo que le costaba por la edad. Richard le explicó que su mujer perdió el trabajo y que no tenían dinero suficiente para pagar su casa y todos los medicamentos que necesitaban, por lo que tuvo que coger este trabajo. No les quedaba ingresos y la mala noticia de la pérdida de trabajo de Brenda los llevó a una situación límite.

Recaudaron 300.000 dólares en un día

Entonces, Brittany decidió ayudar al matrimonio a conseguir el dinero que necesitaban para llegar a la jubilación, Creó un ‘GoFundMe’ para recaudar los fondos suficientes para que Richard y su esposa pudieran pagar su casa y los medicamentos que necesitaban. Tuvo tanta difusión la noticia que en apenas un día, consiguieron recaudar 300.000 dólares.

PUEDE INTERESARTE

Al enterarse de la gran noticia, tanto la mujer de Richard como él se emocionaron y agradecieron a Brittany y a todos los donantes el dinero que les dieron para que pudiese dejar de trabajar.