Caroline Darian, hija de Dominique y Gisèle Pelicot, publica un nuevo libro sobre el caso: "No se limitó a hacerme fotos"
Caroline Darian exige ser también reconocida "como víctima de mi padre", aunque reconoce no disponer de pruebas que sustenten su denuncia
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Caroline Darian, hija de Gisèle y Dominique Pelicot, publica en España su libro 'Para que no se olvide' (Seix Barral) en el que cuenta cómo vivió el juicio en Francia en el que su padre fue condenado por violación bajo sumisión química de su madre durante una década, una agresión sexual que compartió con otros hombres que también han sido condenados por la justicia francesa. La escritora asegura que ella también fue violada por Dominique.
"No se limitó a hacerme fotos. Estoy absolutamente convencida"
En una entrevista en el diario El Mundo, Darian (no es su verdadero apellido, sino un alias a partir de los nombres de sus dos hermanos) cuenta cómo descubrió que su padre podría haber abusado sexualmente también de ella: "No se limitó a hacerme fotos. Estoy absolutamente convencida. Teniendo en cuenta lo que le hizo a mi madre, esa barbaridad a la que la sometió, ¿quién esperaría algún tipo de moderación respecto a su hija?", cuenta al rotativo madrileño.
Con 47 años, Darian exige ser también reconocida "como víctima de mi padre", aunque también reconoce no disponer de pruebas que lo sustente mientras espera la denuncia que presentó contra él hace un año ante un juzgado de Aviñón, prospere. A pesar de todos los testimonios que se oyeron durante el juicio a su padre, Caroline no tiene muchas esperanzas de que su caso corra la misma suerte: "Mi impresión es que la Fiscalía de Aviñón se volcó en el caso de mi madre, en el que sí había pruebas suficientes, y no considera prioritario el caso de la hija. Dada la magnitud de la investigación, aquel fue el juicio de Gisèle, no el de Caroline. Soy la gran olvidada de este caso", afirma.
La hija de Gisèle cree que su padre "es un cobarde, un monstruo. Y además, un manipulador. No lo digo yo, sino las siete evaluaciones psiquiátricas que le han hecho", algo que no preocupa a Dominique que ha dejado bien claro que "Puesto que ya no existo para ella, ella tampoco existe para mí".
La relación de Caroline con su madre estuvo rota en el pasado, pero tras el juicio hay señales de cierto acercamiento. En sus declaraciones a El Mundo, Caroline afirma que "creo que, finalmente, ha entendido que no estuvo ahí para mí. Le llevó tiempo comprender que no sólo sufría ella". Una sentencia que aún distancia a ambas mujeres y que para Caroline supone un obstáculo: Llevo cuatro años diciendo alto y claro que soy víctima de mi padre y nadie me reconoce como tal. Ni siquiera, él", asegura concluyendo: "Y es mi padre, me lo debe".