Lunes Santo, de las opiniones enfrentadas por el papel de la mujer en Sagunto a la masificación de Málaga
El Lunes Santo se ha desarrollado con normalidad, dejando escenas de lo más impresionantes por las calles de España
El Domingo de Ramos da comienzo a la Semana Santa: un hombre sufre una parada cardiorrespiratoria en una procesión en el entorno de la Mezquita-Catedral de Córdoba
Semana Santa arranca con un Lunes Santo de muchos pasos saliendo a la calle y levantando los tronos con la mirada puesta de miles de personas que han acudido a diferentes zonas de España a ver las procesiones. Pero Andalucía es la comunidad con más turismo en esta época por sus grandes celebraciones.
En Málaga, este Lunes Santo ha salido una de las cofradías más importantes, 'El Cautivo', desde donde el reportero Pepe Palacios muestra cuál es el ambiente en la capital malagueña: "La cofradía ya está realizando su estación de penitencia y 'Jesús Cautivo, el señor de Málaga' sale a la calle para ser procesionado".
Miles de personas acompañan a 'El Cautivo' en Málaga otro año más. Un trono que lo llevan más de 250 hombres en un andar lento de más de nueve horas que desata emociones no solo a los malagueños, sino a gente de todas las zonas de España e incluso del mundo.
Las procesiones en Sevilla, Sagunto y Bilbao
En Sevilla, más de 50.000 nazarenos de decenas de hermandades saldrán a las calles hasta el domingo para celebrar días intensos y especiales en los que el olor, la música y los pasos serán lentos y emotivos. En Sagunto la procesión del Encuentro Doloroso ha salido tras la votación en contra de incluir a las mujeres en el paso.
El Lunes Santo se ha desarrollado sin incidentes, ni protestas, pero con opiniones dispares sobre el papel y protagonismo de la mujer en estos actos religiosos tradicionales donde hasta hace poco nunca se había cuestionado su escasa presencia en las celebraciones.
Además, el tiempo ha acompañado en la mayoría del país, salvo en Bilbao, donde han salido las cofradías pese a la lluvia 'El Nazareno' ha podido salir por las calles de la ciudad, aunque tapado con una lona de plástico para no arruinar el arte del trono.