La reacción del papa León XIV al ver la impresionante torre humana de los castellers en el Estadio Olímpico de Barcelona
La llegada de León XIV ha estado protagonizada por su bendición a decenas de bebés y ambulancias a las puertas del Estadio Olímpico
La visita del papa León XIV a España, en directo: el pontífice llega en papamóvil al Estadio Olímpico y vuelve hacer el 'six seven'
El papa León XIV no descansa en su visita a España y las calles de Barcelona se han llenado de gente dejando una imagen similar a la de Madrid. Miles de fieles han estado durante horas esperando para poder verle durante su recorrido hasta llegar al Estadio Olímpico donde participará en la segunda vigilia de oración.
Como hizo en la capital y subido en el papa móvil, ha ido saludando a todos los fieles que se concentraban en las calles y a su paso le llegaban muchos bebés y niños esperando a recibir la bendición de su Santidad. Y así ha sido, León XIV ha vuelto a bendecir a decenas de pequeños con tiernas caricias y gesto de felicidad cada ves que uno de los trabajadores de su alrededor le alzaba al afortunado.
Antes de su entrada al Estadio, el papa ha bendecido una caravana de ambulancias partirán hacia Ucrania. Los vehículos se encontraban en las inmediaciones del recinto y la imagen se ha retrasmitido en las pantallas instaladas dentro del campo enloqueciendo y emocionando a los presentes tras contemplar la escena.
Los castellers forman una impresionante torre humana frente a la atenta mirada de León XIV
Ya en el Estadio Olímpico como se hizo en el Santiago Bernabéu, recorrió el interior a su llegada antes de prepararse para subir al altar y una vez ocupó su sitió y terminó de saludar a todos los que acudieron a verle, los castellers se prepararon rápidamente para darle la bienvenida con una de sus famosas e impresionantes torres.
Ante la atenta mirada del pontífice, los castellers formaron una alta torre humana, símbolo del esfuerzo y unidad que tanto ha defendido León XIV. El papa miraba atentamente como cada persona subía una a una para terminar la torre hasta que alcanzaron el punto más alto posible y luego descendían acompañados de una fuerte ovación de los asistentes.