La broma del papa León XIV con los pilotos del avión sobre fútbol: "Soy blanco, en Barcelona hay que tener cuidado"

El pontífice continúa hoy su viaje por España en Barcelona, donde protagonizará una vigilia multitudinaria en el Estadio Olímpico
El lugar donde se aloja el papa León XIV en Barcelona: un tesoro arquitectónico donde ya durmieron Juan Pablo II y Benedicto XVI
Madrid se ha despedido este martes del papa León XIV tras cuatro días de júbilo y emoción entre los fieles que no han querido perderse su visita. El pontífice continúa ahora su viaje apostólico en Barcelona, donde estará hasta mañana miércoles.
León XIV se ha subido en Madrid a un Airbus más que supervisado rumbo a Barcelona. En el avión, el papa ha estado conversando en la cabina con la tripulación. Ahí han tenido tiempo hasta para hablar de fútbol. El piloto le ha dicho al papa que le gustó lo que dijo del "golazo de la Iglesia de Madrid" desde el Bernabéu y le ha confesado que es del Real Madrid. "Yo soy blanco, en Barcelona hay que tener cuidado", ha dicho el pontífice provocando las risas trabajadores del avión.
En la pista del Prat, una enorme alfombra roja esperaba su llegada con autoridades pendientes de la puerta del avión. Desde allí, su santidad se ha desplazado en coche 15 kilómetros rumbo al barrio gótico de la Ciudad Condal.
Repican las campanas en la Catedral de Barcelona, saluda a los files y les agradece su presencia antes de entrar. Dentro, el órgano mayor protagoniza la entrada del pontífice, que camina hasta el altar mayor.
León XIV ha presidido un rezo de media hora, con himnos y una breve homilía en castellano y catalán. Después un rezo ante el sepulcro de Santa Eulalia, patrona de Barcelona. Esta tarde habrá una vigilia en el Estadio Olímpico.
