La cuenta en X de Controladores Aéreos ha compartido dos imágenes tomadas desde una aeronave a 14.000 pies de altura en las que se ve como las llamas tiñen de rojo el horizonte
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A unos 14.000 pies de altitud (algo más de 4.200 metros), el horizonte adquiere un tono rojizo que impresiona incluso a quienes están acostumbrados a observar el territorio desde el aire. La cuenta de Controladores Aéreos en la red social X, seguida por más de 165.000 usuarios, difundió la tarde-noche del domingo dos imágenes que muestran la magnitud de los incendios que afectan a amplias zonas de Ávila y Madrid. “Tremendas imágenes de los incendios de Ávila la pasada madrugada… Espantoso”, resumían en su mensaje, acompañado de un paisaje dominado por lenguas de fuego y un cielo teñido de humo.
El avance del fuego se ha ralentizado durante la noche
Las fotografías coinciden con una noche especialmente complicada en el incendio de Burgohondo, Ávila, el más devastador registrado en España desde que existen datos. Tras cinco días activo, mantiene un perímetro de 160 kilómetros y ha obligado a desalojar a 40.000 personas en dieciséis municipios. Durante la madrugada, el viento volvió a poner a prueba a los equipos de extinción, provocando saltos de línea en la zona oeste —Mijares y Gavilanes— y reactivaciones en el sector sur, que afecta a Casavieja, La Adrada, Sotillo y Piedralaves. También se registraron pequeños brotes entre el pantano de San Juan y El Tiemblo, aunque quedaron bajo control con la mejora del viento a partir de las cinco de la mañana.
La situación en la Comunidad de Madrid tampoco ofrece tregua. Aunque el avance del fuego se ha ralentizado durante la noche, continúa activo y sin estabilizar, con tres frentes identificados. El más preocupante se sitúa al norte del pantano de San Juan, donde las llamas procedentes de Ávila han recrudecido el escenario. Allí se concentran buena parte de los esfuerzos de los equipos de emergencia, incluidos unos 300 bomberos madrileños y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, que vigilan también posibles rebrotes en Villa del Prado.

Las cifras reflejan la dimensión del desastre: hasta la tarde del domingo, los incendios de Madrid, Ávila y Toledo habían calcinado 77.000 hectáreas —50.000 en Ávila, más de 25.000 en Madrid y más de 2.000 en Toledo— y obligado a evacuar o confinar a unas 90.000 personas. En Madrid permanecen cortadas numerosas carreteras, entre ellas la M‑501, la M‑512, la M‑507, la M‑540, la M‑510, la M‑533, la M‑537, la M‑539, la M‑541 y la M‑548.
Las autoridades insisten en la necesidad de seguir únicamente los canales oficiales y extremar la precaución

