La AP de Cantabria ha condenado a año y medio de cárcel a una profesora por estafar 4.600 euros a una compañera de trabajo
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SantanderLa Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a un año y medio de prisión a una mujer que estafó a una compañera en el colegio donde ambas trabajaban 4.630 euros, dinero que obtuvo a lo largo de varios meses con excusas como que su hijo estaba enfermo en el extranjero, luego que había fallecido, que ella se estaba divorciando o que tenía congeladas sus cuentas corrientes.
En una sentencia que no es firme porque contra la misma cabe recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial considera a la mujer autora de un delito de estafa, ya que no ha acreditado la veracidad de ninguna de las historias que utilizó para engañar a la víctima, que se dio cuenta del engaño cuando comprobó en la red social de la procesada que donde iba era a Marbella con su pareja.
Aseguraba que su hija estaba en el extranjero y se encontraba gravemente enfermo
Además de la pena de prisión, en concepto de responsabilidad civil la condena a indemnizar a la víctima en la cantidad estafada más los intereses legales. Según los hechos probados que recoge la sentencia, la acusada fue profesora en dos colegios de Torrelavega durante los cursos 2022/2023 y 2023/2024. En esos años, "amparándose en la amistad y relación profesional" que tenía con la docente perjudicada, "fue contándole que necesitaba urgentemente dinero por tener a su hijo en el extranjero gravemente enfermo, luego fallecido".
También, se lo reclamó por haber muerto su hermano y su sobrino, y por tener "numerosas deudas" derivadas de su divorcio, a lo que añadió que tenía "congeladas" sus cuentas corrientes, circunstancias todas "inexistentes o no acreditadas". Ante tales argumentos, la compañera de trabajo de la ahora condenada, y "creyendo que todo lo que le contaba era verdad, le fue entregando distintas cantidades de dinero", que le envió por Bizum y también en mano.
La sentencia explica que la acusada "empieza a pedir dinero dando razones sencillas", y más adelante le va pidiendo más. Al principio, la víctima le entrega dinero y continúa haciéndolo varios meses, hasta que llega un punto en que deja de darle esas cantidades y empieza a reclamárselas.
La procesada le decía "que en cuanto pudiera le devolvería el dinero", extremo que nunca ocurrió, a pesar de las "reclamaciones continuas" que le hizo esta en ese sentido. Y "el mismo proceder intentó con otras profesoras compañeras de trabajo, que también llegaron a entregarle cantidades de dinero en menor importe, que tampoco fueron devueltas", añade la sentencia.
Concurre engaño y es orquestado
Para el tribunal, la acusada es autora de un delito de estafa, dado que reconoció haber recibido el dinero que le reclama la víctima y, además, "en modo alguno ha acreditado ser ciertas todas las afirmaciones sobre las que sustentaba sus pedimentos económicos".
En este sentido, la Audiencia indica que bastaba con aportar certificaciones de los fallecimientos de su hijo, hermano y sobrino, copia de las diligencias judiciales de su divorcio o certificaciones bancarias que acreditaran el supuesto bloqueo de sus cuentas, "pruebas fáciles de obtener que, de ser ciertos los hechos, habrían podido cuestionar el engaño".
Pero "ninguno de esos eventos ha sido mínimamente acreditado", lo que "revela que todas esas historias fueron utilizadas por la acusada para engañar a su compañera, aprovechando su buena fe y la amistad que esta creía existente entre ambas para sacarle la mayor cantidad de dinero posible".
Constatado el engaño, elemento esencial de delito de estafa, explica la sentencia que este debe ser bastante para provocar el desplazamiento patrimonial y consiguiente perjuicio de tercero.
Pues bien, en este caso, y según los magistrados, no se trata de engaños "burdos, groseros o esperpénticos", sino "engaños orquestados aprovechando la relación de compañerismo profesional, la amistad y la buena fe de los sujetos pasivos, que actuaron del modo que lo hicieron creyendo que lo que se les decía era cierto y por solidaridad humana".
