Amoniaco, un gas incoloro y tóxico cuyo escape descontrolado puede provocar graves efectos en la salud
El amoniaco, un gas tóxico cuya fuga descontrolada puede provocar graves problemas en la salud de la personas, incluso, la muerte
Ucrania denuncia una fuga de amoníaco "altamente tóxico" en una planta química tras un ataque ruso
Última hora de la guerra en Ucrania
Ucrania alertaba esta misma mañana sobre una fuga de amoníaco "altamente tóxica" en una planta química de la ciudad de Sumy, al noreste del país, tras el ataque de las tropas rusas. Momento en que se ha pedido a la población que buscasen sótanos o apartamentos en alguna planta baja para refugiarse y evitar el contacto con el químico. Instantes después, las mismas autoridades aseguraban que la fuga estaba controlada. Pero, ¿cómo de tóxico y perjudicial puede ser para las personas una fuga de amoníaco?
El amoniaco (NH3) es un gas tóxico agudo, corrosivo e inflamable. Es, además, incoloro y tiene un fuerte olor característico. Se produce de forma natural en el cuerpo humano y en la naturaleza (en el agua, el suelo y el aire) e incluso en pequeñas moléculas de bacterias. Para los humanos, el amoníaco y el ion de amonio son componentes vitales de los procesos metabólicos. Una leve exposición al amoniaco no resulta perjudicial para el ser humano. Su uso es habitual, por ejemplo, en la limpieza doméstica. Sin embargo, una gran exposición, como en el caso de las fugas de plantas químicas, puede ser muy peligrosas para los humanos, llegando incluso a ocasionarles la muerte.
Una fuga de amoniaco puede provocar quemaduras irreversibles o la muerte
Una fuga de amoniaco hace que el aire se llene de una enorme cantidad de este gas, muy superior a la que el cuerpo humano puede admitir. "Los efectos principales de la exposición al amoniaco se presentan en el sitio de contacto directo: la piel, los ojos, la boca o los sistemas respiratorio y digestivo". Los primeros síntomas pueden reflejarse en tos, irritación y lagrimeo y en última instancia, quemaduras irreversibles o la muerte, según indica la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, ATSDR, y recoge 20 Minutos.
Por ello, la recomendación a la hora de utilizar amoniaco es no utilizar demasiada cantidad, rebajar su densidad mezclándolo con agua, hacerlo uso de él en un sitio ventilado y utilizar siempre protección, como guantes y mascarilla.
En los últimos 12 años, España ha registrado dos fugas de amoniaco
En los últimos años se han producido varios accidentes en plantas químicas alrededor del mundo relacionados con el gas amoníaco, como los ocurridos en Chifeng City (China) en 2009, con 202 heridos, o en un barco pesquero en Ecuador, en 2014, con cuatro muertos. En España, hubo que lamentar dos accidentes relacionados con fugas de amoniaco, uno en El Prat del Llobregat, en 2010, con dos heridos y otro escape descontrolado en una fábrica de Tarragona, en 2019, con un muerto y 15 heridos.










