El mundo volverá a la normalidad tras el coronavirus si se cumplen tres condiciones, según un epidemiólogo

  • "Es la pandemia más peligrosa de nuestra vida", advierte

  • El objetivo es “ralentizar o aplanar la curva”

  • “Cientos de millones de personas” contraerán coronavirus

El epidemiólogo Larry Brilliant, que ayudó a erradicar la viruela, ya describió hace años cómo sería la próxima pandemia, que a día de hoy está seguro de que se trata del coronavirus. “Unos 165 millones de personas morirán. Habrá una recesión global y una gran depresión”, advirtió entonces.

Lo peligroso de este virus es quizá que “no hay ningún ser humano en el mundo que tenga inmunidad como resultado de haberlo tenido antes. Eso significa que es capaz de infectar a 7,8 mil millones”, ha declarado en una entrevista para 'Wired'. Antes de que todo termine, señala “decenas de millones o cientos de millones de personas habrán contraído el virus”. “Es la pandemia más peligrosa de nuestra vida”, ha sentenciado.

Sobre una posible reinfección, el epidemiólogo explica que “hay casos en los que las personas piensan que lo han vuelto a tener, pero es más probable que sea un error de la prueba que una reinfección real.

El objetivo de los países que están luchando contra esta pandemia es “ralentizar o aplanar la curva”. En este sentido, explica, “no vamos a disminuir el número total de casos, pospondremos muchos casos, hasta que consigamos una vacuna, que lo lograremos, porque no hay nada en la virología que me asuste más que no conseguir una vacuna de 12 a 18 meses. Entonces, llegaremos al anillo de oro del epidemiólogo”, es decir, se creará una “inmunidad colectiva” del 70 u 80 por ciento porque mucha gente ya se habrá infectado y, además, se contará con una vacuna.

Pero, no habremos acabado con esto, en opinión del experto, hasta que hayan ocurrido tres cosas. En primer lugar, deberemos descubrir “si la distribución del virus se parece a un iceberg, que está a un séptimo del agua, o a una pirámide, donde vemos todo”, es decir, “si solo estamos viendo en este momento una séptima parte de la enfermedad real porque no estamos haciendo las suficientes pruebas”. En segundo lugar, deberemos crear un tratamiento, una vacuna o un antiviral. Y, por último, “quizá lo más importante”, cuando “comencemos a ver un gran número de personas, en particular enfermeras, proveedores de atención médica a domicilio, médicos, policías, bomberos y profesores que hayan tenido la enfermedad, sean inmunes y los hayamos examinado para saber que ya no son infecciosas”. A estas personas, tendremos que identificarlas “ya sea una pulsera de concierto o una tarjeta con su fotografía y algún tipo de sello en ella”.